El Ministerio de Hacienda del Reino Unido anunció el 27 de agosto de 2026 que el Banco de Inglaterra recibirá un objetivo secundario de innovación en sistemas de pagos. La estabilidad financiera se mantendrá como prioridad principal del organismo central británico durante toda la aplicación del nuevo marco.
Esta nueva responsabilidad legal abarcará las infraestructuras de liquidación que emplean activos digitales, incluidas las stablecoins y tecnologías de registro distribuido. El mandato busca garantizar que las reglas británicas acompañen el cambio tecnológico sin flexibilizar los controles de solvencia existentes.
La medida extiende el esquema regulatorio aplicado previamente a contrapartes centrales y depositarios de valores bajo la legislación financiera de 2023. Como exigencia directa de transparencia, el banco central deberá remitir un informe anual al Parlamento británico sobre el avance de esta agenda innovadora.
Debate parlamentario y exigencias de reservas
La ministra de la City, Lucy Rigby, afirmó que la tokenización posee el potencial de transformar los mercados financieros globales. La enmienda gubernamental será incorporada al Proyecto de Ley de Mercados y Servicios Financieros para su debate formal en la Cámara de los Lores el 7 y 9 de septiembre.
El marco normativo genera atención en el sector privado respecto a la viabilidad comercial de las emisiones. En junio de 2026, el banco central finalizó reglas que exigen a los emisores sistémicos mantener al menos 30% en depósitos no remunerados custodiados directamente en el Banco de Inglaterra.
Maksym Sakharov, director ejecutivo del proveedor de infraestructura WeFi, señaló que la obligación de rendición anual aumentará el escrutinio sobre estos requisitos de custodia. Sakharov consideró que la división obligatoria de los activos de respaldo constituye un elemento decisivo para el equilibrio operativo de las empresas.
El Tesoro británico aclaró que el nuevo objetivo es complementario y subordinado, por lo que no obligará al regulador a respaldar desarrollos tecnológicos si estos comprometen la seguridad financiera nacional o distorsionan la solvencia de las instituciones participantes.
Pruebas transfronterizas y convergencia internacional
El despliegue de esta política coincide con iniciativas operativas del Laboratorio de la Libra Digital. En agosto de 2026, un grupo técnico inició pruebas de pagos comerciales transfronterizos combinando stablecoins con una simulación de libra esterlina digital en un entorno experimental cerrado y sin dinero real.
En el ámbito bilateral, el 14 de julio de 2026 ambos gobiernos suscribieron una declaración conjunta con Estados Unidos mediante el Grupo de Trabajo Transatlántico. Dicho documento respaldó la integración de stablecoins respaldadas 1 a 1 por activos líquidos de alta calidad en las finanzas internacionales.
El acuerdo bilateral promueve evitar medidas prudenciales que fragmenten los recursos transfronterizos o generen barreras de entrada desproporcionadas para los proveedores privados de pagos y servicios de liquidación tokenizada.
Previamente, el regulador británico descartó fijar límites de tenencia individuales de 20.000 libras por persona y 10 millones de libras para empresas. El banco central sustituyó ese esquema para evitar restricciones operativas excesivas sobre los usuarios finales.
En su lugar, la entidad estableció un tope de emisión temporal fijado en 40.000 millones de libras por activo sistémico, equivalente a 52.900 millones de dólares. El mecanismo busca limitar el riesgo de concentración sin frenar la adopción corporativa.
La implementación efectiva del mandato comenzará tras los debates parlamentarios previstos para el 7 y 9 de septiembre de 2026, cuando el Parlamento determine el texto definitivo de las enmiendas legales.
Este artículo tiene fines informativos y no constituye asesoramiento financiero.

