La Fiscalía del Distrito de Columbia y el Servicio Secreto de Estados Unidos solicitaron el decomiso de más de 25 millones de dólares en criptomonedas vinculadas a esquemas internacionales de estafa. La acción legal fue presentada el 21 de julio de 2026 ante un tribunal federal.
El procedimiento consta de cinco acciones civiles de confiscación orientadas a recuperar fondos sustraídos a víctimas en Estados Unidos y Canadá. Según la demanda de decomiso civil, los activos fueron rastreados por la Fuerza de Tarea contra Fraudes Cibernéticos tras identificar múltiples redes de blanqueo.
Las investigaciones confirmaron miles de personas perjudicadas mediante engaños para realizar supuestas inversiones legítimas en activos digitales. La modalidad combinó ingeniería social, plataformas de comercio fraudulentas y transferencias estructuradas en capas entre billeteras para ocultar el origen ilícito del dinero.
La reclamación judicial de mayor envergadura abarca aproximadamente 12,1 millones de dólares asociados a fraudes sentimentales. Estas operaciones afectaron a más de 200 víctimas, cuyos fondos fueron desviados hacia direcciones intermediarias y mezclados con capitales procedentes de otros esquemas fraudulentos.
Una segunda causa busca decomisar 10,4 millones de dólares trazados desde más de 270 transacciones sospechosas. Los tres expedientes restantes involucran cuentas de inversión falsas y servicios engañosos de recuperación que prometían recobrar fondos previamente robados a usuarios estafados.
El Departamento de Justicia identificó que los operadores de estas redes de blanqueo operan de forma predominante en el sudeste asiático. Las direcciones IP rastreadas durante las pesquisas sitúan la infraestructura digital principal en China, Malasia y Camboya.
Estas acciones judiciales forman parte del trabajo continuado del Scam Center Strike Force, creado en noviembre de 2025. Este organismo especializado acumula más de 800 millones de dólares en activos confiscados a organizaciones criminales transnacionales desde su puesta en marcha.
Las incautaciones coinciden con medidas policiales internacionales coordinadas. Durante la operativo global de interpol denominada Operación First Light 2026, 97 países colaboraron para interceptar 283 millones de dólares en activos ilícitos y ejecutar 5.811 arrestos.
En ese despliegue global se identificaron 142.000 víctimas y se bloquearon 31.000 cuentas bancarias. Autoridades de Tailandia desmantelaron una red que convertía ganancias de estafas en criptomonedas mediante intercambios entre diferentes cadenas de bloques.
Las pesquisas tailandesas revelaron que una sola billetera vinculada a un sospechoso de lavado procesó más de 122,5 millones de dólares en activos digitales durante un periodo de diez meses. Esto confirma el uso intensivo de puentes entre redes para fragmentar los rastreos.
Las intervenciones en Estados Unidos mantienen un antecedente directo en febrero de 2026. En esa fecha, agentes federales confiscaron 61 millones de dólares en USDT desde direcciones empleadas para blanquear fondos captados por plataformas falsas de inversión.
El patrón operativo detectado indica que los ejecutores ganaban la confianza mediante relaciones personales. Posteriormente, dirigían a las víctimas hacia plataformas fraudulentas de negociación para mover los capitales a través de múltiples billeteras en cadena.
Las solicitudes de decomiso presentadas el 21 de julio de 2026 quedan a la espera de las resoluciones definitivas del Tribunal de Distrito de Estados Unidos para determinar el destino y restitución de los fondos incautados a los afectados.
Este artículo tiene fines informativos y no constituye asesoramiento financiero.

