La firma tecnológica OpenAI planteó de forma preliminar otorgar una participación del 5% al gobierno de Estados Unidos. El movimiento estratégico fue divulgado mediante los reportes de CoinMarketCap el 2 de julio de 2026, reflejando las negociaciones conceptuales de la entidad con la administración de Donald Trump.
LATEST: 🇺🇸 OpenAI has proposed giving the US government a 5% stake, worth roughly $42.6B based on its $852B March valuation, according to the Financial Times. pic.twitter.com/myBhK6w3Wd
— CoinMarketCap (@CoinMarketCap) July 3, 2026
Esta propuesta de renta variable representaría un valor estimado de 42.600 millones de dólares. Dicha cifra se calcula con base en la valoración de mercado de 852.000 millones de dólares que la organización consolidó al cierre de su ronda de financiamiento ejecutada en marzo de 2026.
El director ejecutivo de la empresa, Sam Altman, lideró conversaciones directas con altos funcionarios federales estadounidenses. Entre los interlocutores principales destacan el secretario de Comercio, Howard Lutnick, y el secretario del Tesoro, Scott Bessent, evaluando la viabilidad de transferir estas acciones a un fondo público especial.
La iniciativa de OpenAI coincide con periodos de alta reestructuración en carteras corporativas globales de gran escala. Diversas firmas, como SoftBank que vendió su participación en otros líderes de microchips, concentran capital en el desarrollo de la infraestructura de los modelos de lenguaje de OpenAI.
El marco operativo sugerido toma como referencia el diseño financiero del Alaska Permanent Fund. Este fondo soberano administra ingresos estatales para distribuirlos equitativamente a la ciudadanía, un modelo aplicable para dispersar los retornos generados por la expansión de los sistemas automatizados comerciales.
La propuesta corporativa estipula que otros desarrolladores prominentes de la industria también deberían transferir una fracción de capital idéntica. El plan menciona directamente a competidores como Anthropic, Google y Meta, con el objetivo de estructurar una reserva de capitalización nacional administrada por el aparato público.
Los diálogos institucionales se encuentran en fases conceptuales tempranas y requerirían la aprobación expresa del Congreso estadounidense. Además, OpenAI detalló principios similares en su documento técnico de política industrial de OpenAI publicado anteriormente, donde promueve fondos de riqueza pública como soluciones de equidad económica.
Los laboratorios de computación avanzada enfrentan un entorno fiscalizador estricto en Washington debido al impacto en el empleo y riesgos de ciberseguridad. Debido a estas revisiones de seguridad, la empresa suspendió temporalmente el lanzamiento global de su modelo insignia denominado GPT-5.6.
Las especulaciones en torno a las alianzas y reestructuraciones de la firma tecnológica impactaron previamente a otros criptoactivos del mercado de datos. Por ejemplo, el token Worldcoin WLD experimentó un repunte sustancial superior al 50% ante las expectativas de integración técnica directa con los ecosistemas de OpenAI.
Por su parte, el senador independiente Bernie Sanders sostuvo encuentros con Altman para evaluar la estructura de propiedad pública. Sanders promueve una participación estatal cercana al 50% de las empresas de inteligencia artificial mediante un impuesto directo sobre las acciones acumuladas de estas corporaciones.
La administración federal actual ha mostrado interés previo en adquirir posiciones accionarias dentro del sector tecnológico local. En agosto de 2025, las autoridades ejecutaron una adquisición del 10% en Intel Corp. tras completar una inversión directa calculada en 8.900 millones de dólares en capital accionario.
Hasta el momento de la redacción, ni los portavoces oficiales de OpenAI ni los representantes de la Casa Blanca emitieron declaraciones institucionales definitivas para ratificar los términos económicos publicados. Tampoco existen confirmaciones de que los directivos de Anthropic o Meta planeen aceptar condiciones de cesión similares.
La evolución de este acuerdo de gobernanza dependerá de las próximas sesiones del comité legislativo en Washington durante el segundo semestre de 2026. Los analistas del sector tecnológico vigilarán la presentación formal de un proyecto de ley destinado a regular los fondos soberanos de inteligencia artificial.
Este artículo tiene fines informativos y no constituye asesoramiento financiero.

