El analista Steph is Crypto identificó que el activo digital está replicando el comportamiento histórico del metal precioso. Este patrón de ruptura de XRP podría impulsar el precio hacia niveles nunca vistos durante el transcurso de este año 2026. La proyección técnica se basa en una estructura de cinco ondas que ya mostró éxito en otros mercados financieros.
Durante la primera semana de enero, el activo registró un incremento del 30% en su valoración de mercado. Este movimiento permitió superar una estructura de canal descendente que mantenía el precio bajo una fuerte presión. Asimismo, los datos sugieren que XRP sigue los pasos del oro con un retraso temporal muy evidente. Por ende, el objetivo de diez dólares parece posible si el fractal actual se mantiene vigente.
La comparación técnica sitúa la consolidación actual con la vivida por el oro entre los años 2020 y 2022. En aquel entonces, el metal precioso rompió una resistencia crítica antes de iniciar una expansión del 180%. Por lo que, los analistas esperan un repunte del 310% para el token nativo de Ripple pronto. De este modo, el optimismo institucional crece entre los inversores que buscan activos de alta rentabilidad.
El fractal del oro anticipa una fase de expansión masiva para el activo
Steph is Crypto sostiene que los activos de beta alta suelen reaccionar después de los activos duros. Bajo esta premisa, el oro ya completó su movimiento alcista principal hacia nuevos máximos históricos recientemente. Por lo cual, el mercado criptográfico está comenzando a responder a estas señales de liquidez global. También es importante destacar que la estructura de ondas de Elliott respalda este escenario de crecimiento.
Además, el analista resalta que la fase de acumulación de dos años finalmente ha terminado con éxito. La ruptura del canal descendente es una señal técnica que suele preceder a movimientos parabólicos duraderos. Por lo tanto, la proyección hacia los ocho dólares constituye el primer hito de esta nueva tendencia. De igual forma, XRP demuestra una fortaleza relativa superior frente a otros competidores del sector financiero.
¿Qué factores técnicos podrían invalidar esta proyección alcista de diez dólares?
No obstante, existen riesgos latentes que podrían frenar este impulso hacia los nuevos máximos de 2026. El precio todavía cotiza por debajo de la media móvil exponencial de 100 semanas actualmente. Por ende, fracasar en recuperar este nivel técnico podría generar un retroceso hacia los 1.61 dólares. Asimismo, el índice de fuerza relativa muestra divergencias que preocupan a los operadores más conservadores.
Finalmente, el mercado de las criptomonedas se encuentra en una encrucijada determinante para su futuro a mediano plazo. Los inversores deben vigilar de cerca la línea de tendencia descendente que actuó como techo anteriormente. Por lo que, un cierre semanal sobre los tres dólares confirmaría definitivamente el cambio de tendencia estructural. De este modo, el fractal del oro seguiría guiando el camino hacia la ansiada meta de los diez dólares.
