El activo digital XRP se sitúa actualmente por debajo del precio medio de compra del último año, lo que coloca a numerosos inversores en una situación de pérdida y eleva el riesgo de una corrección severa. Según datos de CryptoQuant, el precio de XRP experimentó su venta semanal más agresiva desde octubre de 2025, reflejando un escenario de debilidad técnica.
Actualmente, la cotización ronda los 1,60 dólares, habiendo retrocedido más de un 20% en la última semana, por lo que se ubica apenas encima de su precio realizado agregado de 1,48 dólares. Si el mercado rompe este nivel de soporte crítico, la mayoría de los tenedores estarían oficialmente en pérdidas, una configuración que coincide con la fase bajista de 2022, cuando el activo sufrió un desplome del 50%.
Asimismo, el flujo de las ballenas durante los últimos 90 días se mantiene en terreno negativo, indicando que los grandes tenedores están distribuyendo sus activos en lugar de acumular. Debido a que la oferta se incrementa mientras la demanda flaquea, cualquier intento de rebote podría verse sofocado por una presión de venta constante, complicando la recuperación de la confianza en el corto plazo.
¿Qué impacto tienen las salidas de stablecoins en la liquidez del mercado?
Por otra parte, los flujos de monedas estables hacia los intercambios mostraron una tendencia negativa desde finales de 2025, alcanzando salidas netas de aproximadamente 9.600 millones de dólares mensuales. Aunque estas cifras se moderaron en enero, el hecho de que persistan los flujos negativos hacia afuera de las plataformas reduce drásticamente la presión de compra necesaria para impulsar el valor.
Puesto que existen menos reservas de liquidez inmediata, resulta mucho más difícil que el activo supere la resistencia de su precio realizado y mantenga una tendencia alcista sostenible. De este modo, la falta de capital fresco en los exchanges se convierte en un catalizador bajista, limitando las posibilidades de una ruptura positiva y dejando el camino libre para que los vendedores dominen la acción del precio.
La estructura del gráfico revela que si el soporte exponencial de 1,43 dólares llega a ceder, el activo podría buscar la zona de 1 dólar en marzo, emulando la capitulación histórica vista años atrás. Sin embargo, un índice de fuerza relativa cercano a 38 sugiere que, de mantenerse este nivel, el mercado podría estabilizarse antes de intentar una recuperación más sólida en el segundo trimestre.
En última instancia, el futuro cercano del proyecto dependerá de la capacidad de los compradores para defender el rango entre 1,43 y 1,48 dólares frente a la distribución institucional actual. Por lo tanto, los inversores deberán vigilar de cerca la criptomoneda y los indicadores de volumen, ya que la pérdida de los promedios móviles clave invalidaría cualquier escenario de recuperación inmediata para este ciclo financiero.

