La industria de soluciones financieras basadas en tecnología blockchain recibe un nuevo impulso institucional tras anunciarse que VelaFi recaudó 20 millones de dólares en su ronda de financiación Serie B. Liderada por las firmas de capital de riesgo XVC e Ikuyo, esta inyección de capital eleva el financiamiento total de la compañía por encima de los 40 millones de dólares, consolidando su posición como un proveedor clave de infraestructura para empresas que operan en múltiples regiones este 12 de enero de 2026.
Maggie Wu, CEO y cofundadora de la firma, destacó que estos recursos serán destinados a fortalecer la conectividad bancaria, expandir licencias operativas y escalar sus servicios en los mercados estratégicos de Estados Unidos y Asia. Fundada originalmente en 2020 con un enfoque inicial en América Latina, la plataforma ha evolucionado para conectar rieles bancarios locales con protocolos de activos estables. VelaFi recauda 20 millones con el firme objetivo de ofrecer una alternativa más rápida y económica a los sistemas de corresponsalía bancaria tradicionales, que suelen ser lentos y costosos.
Por otro lado, la propuesta de valor de la empresa bajo el paraguas de Galactic Holdings incluye una suite completa de servicios que abarca rampas de entrada y salida de capital, pagos transfronterizos y gestión de tesorería a través de APIs avanzadas. De este modo, las corporaciones pueden mover fondos entre mercados internacionales en cuestión de minutos, aprovechando la eficiencia de los tokens digitales anclados al dólar. La conectividad con redes de pago globales permite a sus clientes corporativos optimizar su liquidez y reducir los tiempos de liquidación de días a solo minutos.
La maduración de las stablecoins como puente financiero global
Asimismo, el uso de activos estables ha dejado de ser una herramienta exclusiva para el comercio especulativo de activos digitales para convertirse en un pilar de la tesorería corporativa moderna. Con volúmenes de transacciones anuales estimados en decenas de billones de dólares a nivel mundial, estas monedas ofrecen una transparencia y velocidad que los sistemas heredados fragmentados no pueden igualar. El interés de los reguladores financieros ha crecido proporcionalmente, posicionando a estas soluciones como el puente necesario entre las finanzas tradicionales (TradFi) y los sistemas de liquidación basados en cadenas de bloques.
No obstante, el éxito de esta expansión dependerá de la capacidad de la firma para navegar los complejos marcos regulatorios de las diferentes jurisdicciones donde opera. Por ende, la compañía ha procesado ya miles de millones de dólares en volumen de transacciones para cientos de clientes empresariales, demostrando que existe una demanda real y creciente por rieles de pago interoperables. La infraestructura de próxima generación que propone la firma se basa en un enfoque de cumplimiento regulatorio estricto, buscando ofrecer seguridad y confianza a las instituciones financieras de gran escala.
¿Podrán los rieles de pago digitales reemplazar definitivamente a los sistemas Swift?
Por otra parte, la competencia en el sector de pagos internacionales se intensifica a medida que más empresas buscan soluciones que eviten la burocracia de los bancos tradicionales. Mientras que los sistemas antiguos dependen de múltiples intermediarios, la plataforma de VelaFi simplifica la arquitectura financiera al utilizar la criptomoneda estable como vehículo de liquidación directa. Esta simplificación de los procesos transfronterizos no solo reduce las comisiones, sino que también elimina los errores humanos y los retrasos asociados con las conversiones de divisas convencionales.
Finalmente, el cierre de esta Serie B marca un hito en la trayectoria de crecimiento global de la compañía, que ahora pone su mirada en la adopción masiva dentro del corredor comercial entre Asia y América. Se espera que, durante el transcurso de 2026, la empresa anuncie nuevas alianzas con bancos de primer nivel para facilitar la integración de flujos de capital tradicionales en su red digital. En este contexto, la apuesta por una infraestructura transparente y eficiente parece ser el camino hacia la modernización definitiva de los pagos globales en la era de la economía digital.
