Enero de 2026 marcó un hito histórico para el sector de las monedas estables, al registrarse un flujo operativo en cadena que superó los 10 billones de dólares. En este contexto, el volumen de transacciones de USDC lideró la expansión con más de 8,4 billones de dólares procesados, superando la actividad mensual combinada de gigantes tradicionales como Visa y Mastercard.
A pesar de procesar cifras que triplican el volumen de las redes de tarjetas de crédito convencionales, Circle, la firma emisora de USDC, enfrenta una desconexión severa con los mercados de valores. Según datos de Artemis, mientras la utilidad del activo digital se consolida como infraestructura financiera global, las acciones de la compañía (CRCL) han retrocedido casi un 80% desde sus máximos alcanzados hace siete meses.
Esta caída responde, en gran medida, a la preocupación de los inversores sobre la dependencia de Circle de los tipos de interés para generar ingresos mediante sus reservas de bonos. Por otro lado, la reciente finalización del periodo de bloqueo tras su salida a bolsa y los temores de dilución han presionado la cotización, situándola cerca de sus mínimos históricos a pesar del crecimiento explosivo en la adopción del token.
¿Por qué el mercado infravalora a Circle frente a su capacidad de procesamiento?
Asimismo, diversos analistas sugieren que Wall Street aún clasifica a Circle como una empresa “fintech” cíclica en lugar de reconocerla como una infraestructura crítica del nuevo sistema financiero. Debido a que el 75% del suministro de USDC todavía está vinculado a la actividad especulativa en protocolos de criptomonedas, el precio de la acción mantiene una alta correlación con la volatilidad del mercado digital.
No obstante, la expansión hacia nuevos servicios como StableFX y el desarrollo de la red Arc buscan desvincular los ingresos de la empresa de los ciclos criptográficos tradicionales. De este modo, la firma intenta demostrar que su tecnología puede gestionar operaciones de divisas y liquidaciones institucionales las 24 horas del día, lo cual representa un mercado potencial de dimensiones billonarias para los próximos años.
La resiliencia operativa de la moneda estable, respaldada por un enfoque de cumplimiento regulatorio estricto, le ha permitido ganar terreno frente a competidores directos en métricas de liquidez y uso institucional. Por lo cual, aunque el valor de la acción sufra actualmente, los fundamentos técnicos sugieren que las stablecoins se han convertido en el producto más exitoso del ecosistema para aplicaciones del mundo real.
A medida que se aclaren las señales macroeconómicas y se estabilicen los tipos de interés, el mercado podría comenzar a valorar a Circle por su escala de red masiva. Por ende, la mirada hacia el cierre de 2026 será determinante para observar si la adopción masiva logra finalmente reflejarse en el balance financiero y en la confianza de los accionistas a largo plazo.

