Una empresa de EAU, con el apoyo del Sheikh Tahnoon bin Zayed Al Nahyan, adquirió casi la mitad de World Liberty Financial, la firma de criptomonedas fundada por la familia Trump, en un acuerdo valorado en $500 millones.
Un fondo de inversión con sede en Abu Dhabi y vinculado al asesor de seguridad nacional de los Emiratos Árabes Unidos, el Sheikh Tahnoon bin Zayed Al Nahyan, acordó comprar una participación del 49% en World Liberty Financial (WLFI).
World Liberty Financial es una empresa de criptomonedas fundada por los hijos de Donald Trump y otros empresarios aliados por $500 millones. El acuerdo fue firmado cuatro días antes de la investidura presidencial de Trump y se mantuvo en secreto hasta este informe.
De acuerdo con los detalles del trato, Aryam Investment 1, la entidad que adquirió la participación, pagó la mitad del monto por adelantado. De esta manera, comenzó enviando aproximadamente $187 millones a entidades controladas por la familia Trump y sumas adicionales a empresas vinculadas a otros cofundadores.
Este movimiento convirtió al inversor en el mayor accionista externo de WLFI, con dos ejecutivos vinculados a la firma de capital basada en Abu Dhabi tomando asientos en el consejo de administración.
Inyección de capital árabe en un proyecto cripto políticamente sensible
El acuerdo ha generado polémica porque se produjo en un momento de transición política y coincidió con una posterior decisión del gobierno de EE. UU., que permitió a los Emiratos el acceso a chips avanzados de inteligencia artificial (IA) fabricados en Estados Unidos. La polémica llega porque esta fue una concesión que había sido limitada bajo la administración anterior, y que tras varias reuniones entre el Sheikh y altos funcionarios de Washington se pudo llegar a un acuerdo.
La transacción también se produce en medio de llamamientos de legisladores estadounidenses para investigar a World Liberty Financial y sus vínculos con actores sancionados o extranjeros, incluidos supuestos vínculos on-chain con entidades atribuidas a Corea del Norte o a Rusia e Irán. Críticos sostienen que la estructura de ingresos de WLFI, donde la mayor parte de las ganancias de ventas de tokens fluyen a entidades vinculadas a la familia Trump, plantea riesgos de conflicto de intereses potencialmente significativos.
Tanto la empresa como voceros de la Casa Blanca han negado cualquier irregularidad o influencia indebida en las políticas estadounidenses, afirmando que ni Trump ni él mismo se involucraron directamente en el acuerdo y que los fondos no influyeron en decisiones de política pública. No obstante, la revelación ha avivado el debate sobre la intersección entre finanzas cripto, inversiones transfronterizas y decisiones políticas.
Analistas señalan que este tipo de inyección de capital extranjero en proyectos financieros sensibles, especialmente vinculados a figuras políticas de alto perfil, podría sentar precedentes complejos para futuras inversiones en cripto y tecnología emergente entre gobiernos e iniciativas privadas estadounidenses.

