La comunidad de desarrolladores de Solana desplegó en noviembre de 2022 una bifurcación del protocolo Serum denominada OpenBook. La decisión respondió a la incertidumbre sobre la clave con capacidad para actualizar el programa original, que estaba vinculada a FTX después del colapso del exchange.
Serum proporcionaba un libro de órdenes en cadena utilizado por distintas aplicaciones de finanzas descentralizadas de Solana. El problema no era que se hubiera demostrado la introducción de código malicioso en Serum, sino que no podía descartarse que la autoridad de actualización hubiese quedado expuesta tras los retiros no autorizados detectados en FTX.
La revisión publicada por Solana explicó que una clave comprometida habría permitido modificar el programa y, potencialmente, poner fondos en riesgo. Ante esa posibilidad, varios equipos dejaron de utilizar la implementación original mientras colaboradores de Mango, Jupiter, Raydium y otros proyectos preparaban una alternativa.
Por tanto, la bifurcación fue una medida preventiva frente a una autoridad de actualización incierta. No constituye por sí misma una prueba de que el ataque a FTX comprometiera efectivamente Serum ni de que se hubieran sustraído fondos mediante el protocolo.
OpenBook cambió el control del programa
El nuevo despliegue reutilizó el código de Serum v3 con otro identificador de programa. Según la documentación del proyecto OpenBook, la autoridad pasó a un esquema multifirma administrado por la comunidad mediante Realms, en lugar de permanecer bajo el control asociado a FTX.
Ese cambio permitía a las aplicaciones migrar su liquidez a un programa cuya actualización no dependiera de una sola clave de procedencia incierta. OpenBook indicó también que continuaría utilizando inicialmente el token SRM por simplicidad, aunque el token no otorgaba por sí mismo control sobre la nueva autoridad multifirma.
La distinción es importante: Serum era el programa original respaldado en sus inicios por FTX y Alameda Research; OpenBook fue una copia desplegada y gobernada de forma separada por participantes del ecosistema. La migración reducía el riesgo concreto de la clave de actualización, pero no eliminaba los riesgos técnicos, de liquidez o de gobernanza propios de un protocolo DeFi.

