El presidente de BitMine Immersion, Tom Lee, defendió esta semana las pérdidas no realizadas de más de 6.000 millones de dólares en su balance, calificándolas como un resultado previsto. Según el directivo, su estrategia de tesorería de Ethereum está diseñada para seguir el precio del activo y superarlo durante un ciclo completo de mercado, sin representar una falla operativa.
A pesar de las críticas por la reciente caída del valor de sus activos, la firma ha mantenido una postura de acumulación constante de criptomonedas para fortalecer su posición institucional. Con una tenencia que ya alcanza los 4,24 millones de ETH, el ejecutivo argumenta que estas fluctuaciones negativas en el papel son, en realidad, una característica intrínseca de su modelo de inversión agresivo.
El modelo de acumulación y la apuesta por el staking institucional
La compañía, que ha pivotado su modelo de negocio hacia la gestión de reservas digitales, sitúa su patrimonio neto en torno a los 9.600 millones de dólares tras el reciente ajuste. No obstante, al integrar los ingresos proyectados por staking, estimados en 164 millones de dólares anuales, la empresa busca mitigar el impacto de la volatilidad mediante rendimientos nativos.
Por otro lado, la directiva ha comparado su estructura con la de un producto de tipo índice, donde las pérdidas temporales son inevitables durante las correcciones. Asimismo, Lee subrayó que la estrategia de tesorería de Ethereum prioriza la permanencia a largo plazo sobre el arbitraje de corto plazo, siendo este un enfoque que busca capturar la revalorización futura de la infraestructura financiera global.
A medida que el mercado atraviesa una fase de desapalancamiento que podría extenderse hasta inicios de 2026, BitMine ha continuado expandiendo sus compras de tokens. De este modo, la empresa refuerza su tesis de que la red es el futuro de las finanzas, utilizando cada corrección para consolidar su dominio en el suministro circulante del activo.
¿Cómo afecta el actual desapalancamiento del mercado a las reservas corporativas?
Este escenario de presión vendedora plantea interrogantes sobre la resiliencia de las empresas que mantienen activos digitales en sus balances sin coberturas tácticas. Sin embargo, Tom Lee sostiene que la transparencia en la ejecución de su plan de tesorería debería generar confianza entre los accionistas con visión de futuro. El ejecutivo cuestiona si los fondos indexados tradicionales reciben el mismo nivel de escrutinio ante caídas similares.
Además, la magnitud de las tenencias de BitMine implica que cualquier movimiento en el precio tiene un efecto desproporcionado en sus resultados financieros reportados trimestralmente. No obstante, al carecer de deuda estructurada ligada directamente al valor de liquidación del activo, la firma cuenta con un margen de maniobra superior al de otros competidores que utilizan apalancamiento excesivo en sus operaciones.
Por ende, la estabilidad de la compañía dependerá de la recuperación del sector tecnológico y de la capacidad de Ethereum para mantener su utilidad en la tokenización. La dirección de BitMine confía en que, al finalizar el actual ciclo, la estrategia de tesorería de Ethereum demostrará ser una decisión arquitectónica acertada, posicionando a la entidad como un pilar fundamental del nuevo sistema financiero digital.

