Tether anunció una inversión de $100 millones en Anchorage Digital, estimando una valoración total de la entidad en $4.2 mil millones. Si bien ya existía una asociación entre ambos, este acuerdo profundiza las relaciones y posiciona a Tether como una de las mejores stablecoins para operar de manera regulada y dar servicios institucionales.
Según el acuerdo, Tether adquirió $100 millones en capital de Anchorage Digital, operación que implicó una valoración de $4.200 millones para la firma. Anchorage se presenta como el primer banco de activos digitales con carta federal en Estados Unidos, operando bajo la supervisión de la Office of the Comptroller of the Currency (OCC). Esta licencia le permite ofrecer servicios de custodia, staking, trading, liquidación y emisión de monedas estables para clientes institucionales dentro del marco regulatorio de un banco nacional.
La estructura regulatoria de Anchorage es un punto central del acuerdo ya que el U.S. Bank provee servicios de custodia para las reservas que respaldan las monedas estables de pago emitidas por Anchorage Digital Bank. Además, la entidad completó cinco años bajo supervisión federal y logró que la OCC levantara una orden de consentimiento previa, según detalló el anuncio. En ese contexto, la transacción es presentada como una vía para que Tether ancle parte de sus operaciones en una infraestructura bancaria regulada dentro de Estados Unidos.
Para Tether, la inversión encaja en una estrategia orientada a reforzar la seguridad operativa, el cumplimiento normativo y la escala institucional. La compañía reportó más de $10.000 millones en beneficios durante 2025, reservas excedentes por $6.300 millones y una capitalización de mercado de USDT que alcanzó los $187.000 millones en el cuarto trimestre de 2025, con reservas totales por $192.900 millones.
Estrategia de Tether y el rol clave regulatorio de Anchorage
Ese crecimiento se combina con planes de expansión adicionales. Tether señaló su intención de invertir aproximadamente $500 millones en los próximos seis meses para construir una posición global en minería de Bitcoin, un movimiento que podría influir tanto en su perfil de liquidez como en la composición de su balance a corto y mediano plazo.
Al mismo tiempo, la compañía arrastra un historial de escrutinio regulatorio y legal. En el pasado, enfrentó acuerdos judiciales y cuestionamientos sobre la transparencia de sus reservas, incluido un pago de $300 millones vinculado a un caso bajo el Capítulo 11. Estas controversias siguen siendo un elemento relevante en la evaluación de riesgo por parte de inversores y reguladores.
Uno de los objetivos previamente reportado de $20.000 millones fue reducido a alrededor de $5.000 millones, en medio de la resistencia de inversores ante una valoración propuesta de $500.000 millones y preocupaciones regulatorias persistentes. El ajuste sugiere una estrategia más cautelosa frente al acceso a capital externo.
Para traders y gestores institucionales, la operación con Anchorage reduce parcialmente la incertidumbre de contraparte al vincular a uno de los mayores emisores de monedas estables con un banco con carta federal. Esto puede aliviar fricciones operativas en el uso y la custodia institucional de stablecoins, aunque no elimina por completo los riesgos asociados a la regulación ni a la transparencia de las reservas.
De cara a adelante, el mercado seguirá de cerca cómo Anchorage integra USDT y otras iniciativas de monedas estables reguladas dentro de procesos bancarios formales. También serán clave las futuras divulgaciones sobre composición de reservas y gobernanza por parte de Tether. Estos factores determinarán si el acuerdo modifica de forma sustancial el perfil de riesgo de contraparte y favorece un mayor flujo de stablecoins hacia canales institucionales regulados.

