El precio de solana alcanzó el nivel psicológico de los 100 dólares el pasado 2 de febrero de 2026, coincidiendo con lecturas técnicas de profunda sobreventa. Según informes del sector, este punto de demanda histórico atrae nuevamente el interés de traders e instituciones que buscan capitalizar una posible reversión de tendencia.
La caída del activo llevó al Índice de Fuerza Relativa (RSI) a niveles mínimos situados entre 25 y 30 puntos, señalando un agotamiento de la presión vendedora en el corto plazo. A pesar de este panorama, el gráfico diario muestra una serie de máximos descendentes que complican el camino hacia la recuperación, estableciendo obstáculos inmediatos en la zona de los 110 dólares.
Asimismo, los analistas técnicos identifican una banda de suministro crítica cerca de los 130 dólares, donde convergen las medias móviles de 50 días. Si la cotización logra superar este umbral, el siguiente objetivo se situaría en los 160 dólares, un área que históricamente ha frenado los impulsos alcistas.
Resiliencia de la red y el impacto de los flujos institucionales
La relevancia de este movimiento reside en la fortaleza estructural que la red ha mantenido a pesar de la volatilidad del precio de solana. Recientemente, las transacciones diarias alcanzaron un máximo de dos años con 109,5 millones de operaciones, mientras que el valor total bloqueado escaló hasta los 73,4 millones de SOL. Estos datos demuestran que la utilidad real del protocolo sigue en expansión, proporcionando un soporte fundamental para la recuperación de la red.
¿Podrá la infraestructura de Solana contener la presión de venta de activos antiguos?
No obstante, persisten factores bajistas relacionados con las ventas de carteras vinculadas a la antigua plataforma FTX, las cuales actúan como un lastre constante para la valorización. Si el soporte actual de los 95 dólares llegara a ceder ante esta presión, el precio de solana podría buscar niveles inferiores cercanos a los 85 dólares. Para los inversores, este nivel de 100 dólares se ha convertido en un campo de batalla táctico donde la liquidez institucional será determinante para definir el ciclo.
El panorama futuro sugiere una consolidación necesaria antes de retomar una trayectoria ascendente sostenible hacia el rango de los 200 dólares. Los analistas proyectan que, si se resuelven los excedentes de venta y se mantiene el uso de la blockchain para micropagos, el activo experimentará un crecimiento significativo hacia 2027. La capacidad de los alcistas para transformar el impulso de sobreventa en una estructura de soporte sólida marcará el éxito de la recuperación financiera próximamente.

