El presidente de la SEC, Paul Atkins, expresó confianza en que la legislación bipartidista será firmada próximamente. La ley de estructura del mercado cripto en EE. UU. busca eliminar finalmente las zonas grises regulatorias actuales. Atkins destacó que este avance es vital para el ecosistema financiero nacional.
Por un lado, el funcionario resaltó la importancia de establecer reglas claras para todos. El proyecto de ley cuenta con un fuerte apoyo bipartidista en ambas cámaras legislativas. Según Atkins, esta normativa permitirá que Estados Unidos lidere el sector global. La certeza jurídica atraerá mayores inversiones institucionales al país durante los próximos meses de gestión.
Asimismo, Atkins elogió el impacto positivo de la ley GENIUS aprobada anteriormente. La legislación busca sacar al mercado de la incertidumbre regulatoria de forma definitiva. Por ende, la administración actual enfoca sus esfuerzos en consolidar este nuevo marco legal. El presidente Trump desea convertir a la nación en capital mundial de las innovaciones tecnológicas.
La ruta legislativa hacia una supervisión clara de los activos digitales en América
Por otra parte, el Comité de Agricultura del Senado retrasó su votación final recientemente. Los legisladores necesitan tiempo adicional para finalizar los detalles técnicos del texto legal propuesto. No obstante, el Comité Bancario del Senado mantiene su reunión programada para este jueves. Esta coordinación entre comités es fundamental para el éxito legislativo del ambicioso proyecto cripto.
Además, la implementación de este marco legal involucra directamente a la SEC y la CFTC. Ambas agencias compartirán la supervisión primaria de las criptomonedas en el territorio estadounidense. La nueva ley protegerá a los inversores de reguladores deshonestos en el futuro cercano. De este modo, se garantiza un entorno justo para todos los participantes.
¿Podría un cierre del gobierno detener el avance de esta ley fundamental?
Sin embargo, existe el riesgo de un posible cierre del gobierno federal pronto. La falta de acuerdo sobre el gasto público podría retrasar la agenda legislativa actual. Si la Cámara no aprueba los fondos antes de finalizar enero, el proceso se detendría. El sector financiero observa con atención los movimientos del Congreso en Washington actualmente.
A pesar de los obstáculos, el optimismo de Paul Atkins permanece muy elevado. Sacar al mercado de la zona gris regulatoria es prioridad para los reguladores federales. Por lo cual, se espera que la firma presidencial ocurra antes de terminar el año 2026. El futuro de la industria digital depende de esta decisión política trascendental y necesaria.
