NEAR Protocol subió 5.7% hasta $1.73, antes de que una ola de ventas empujara el token de nuevo hacia $1.68, destacando una fortaleza de corta duración durante una sesión moderadamente activa.
NEAR se negoció en una banda volátil de $0.11, con un mínimo intradía de $1.6471 y un máximo en $1.7360 que no se sostuvo. El evento más significativo de la sesión ocurrió a las 14:00 UTC cuando alrededor de 6.41 millones de tokens cambiaron de manos—79% por encima de la media móvil simple de 24‑horas de 3.58 millones—creando una reversión desde los mínimos de la sesión y estableciendo soporte en el área de $1.66–$1.67.
El indicador Fear & Greed se situó en un 40 neutral, una señal de cautela por parte de los inversores. Técnicamente, la resistencia inmediata se concentró entre $1.73 y $1.736; un movimiento decisivo por encima de $1.74 respaldado por un volumen al menos 80% por encima del promedio sería requerido para cambiar el sesgo intradía hacia un rally sostenido. Por el contrario, una ruptura por debajo de $1.66–$1.67 podría abrir la puerta a una mayor presión a la baja.
El token tuvo un rendimiento inferior respecto a la referencia CD5 incluso cuando los volúmenes de negociación aumentaron aproximadamente un 47% en la sesión, una dinámica que dejó niveles de resistencia y soporte claramente definidos para los traders a corto plazo.
Fundamentales, señales del ecosistema y perspectiva
Más allá de la mecánica del precio, las métricas on‑chain y la hoja de ruta de producto de NEAR ofrecieron un contexto mixto para los traders. NEAR fue reportado con about 46 millones de usuarios activos mensuales y NEAR Intents había superado $9 billion en volumen acumulado—puntos de datos que señalan un compromiso de usuarios significativo incluso en medio de la volatilidad a corto plazo.
Dicho esto, el elevado comercio de la sesión y el retraso del token frente a una referencia más amplia sugieren que el movimiento reciente careció de confirmación institucional amplia. Los participantes del mercado buscarán flujos más claros hacia las mesas de contado y derivados antes de tratar el rally como duradero.
Los inversores ahora centran su atención en un AMA programado para el 14 de enero, que podría actuar como catalizador para el sentimiento y la volatilidad a corto plazo. Si el evento no se traduce en volúmenes sostenidos más altos, la configuración técnica implica una fase de consolidación con riesgo definido por debajo de $1.66 y un alza condicionada a una ruptura de alto volumen por encima de $1.74.
