Morgan Stanley sigue ampliando su apuesta por los activos digitales ya que anunció el lanzamiento de dos nuevos productos cotizados en bolsa (ETPs): Morgan Stanley Ethereum Trust (MSSE) y Morgan Stanley Solana Trust (MSOL), ambos ya disponibles para negociación en NYSE Arca.
El movimiento llega después del éxito de su Bitcoin Trust, que ha captado cerca de USD $400 millones en activos, y refuerza la estrategia de la gestora de ofrecer vehículos regulados para que inversores institucionales y minoristas accedan al mercado cripto sin necesidad de gestionar directamente las criptomonedas.
Uno de los aspectos más llamativos de los nuevos fondos es que no se limitan a replicar el precio de ETH y SOL. Morgan Stanley incorporó una estrategia de staking, lo que permitirá a los inversores obtener un rendimiento adicional generado por la validación de las redes blockchain.
En el caso de MSSE, entre el 50% y el 80% de los ETHs del fondo estarán en staking. Para MSOL, la asignación podrá llegar hasta el 100% de las tenencias de Solana. Además, la compañía aseguró que distribuirá el 95% de las recompensas de staking entre los inversores, en lugar de quedarse con esos ingresos.
Los dos productos comparten una comisión de gestión del 0,14%, una cifra competitiva dentro del mercado de ETFs de criptomonedas. Según Morgan Stanley, el objetivo es combinar la exposición directa al precio de los activos con una fuente adicional de rentabilidad sin incrementar significativamente los costos para los clientes.
La estrategia cripto de Morgan Stanley
El lanzamiento también complementa la estrategia digital más amplia de la entidad. Hace apenas unas semanas, Morgan Stanley habilitó en E*TRADE la compraventa al contado de Bitcoin, Ethereum y Solana para clientes elegibles. Con ello, la firma ya ofrece un ecosistema que combina trading spot, servicios de corretaje y fondos cotizados respaldados por activos digitales.
La incorporación del staking refleja una tendencia cada vez más visible entre los grandes gestores de activos. Tras años en los que los productos financieros vinculados a criptomonedas se centraban únicamente en replicar el precio, las instituciones buscan ahora capturar también los ingresos que generan redes como Ethereum y Solana.
Eso sí, esta estrategia no está exenta de riesgos. El staking implica depender del funcionamiento de validadores y expone a los fondos a eventos como interrupciones de la red o penalizaciones (slashing), aunque Morgan Stanley sostiene que su modelo de custodia y gestión busca minimizar esos escenarios.
Con Bitcoin, Ethereum y Solana ya cubiertos mediante productos regulados, Morgan Stanley consolida su presencia en el mercado de activos digitales y eleva la competencia entre las grandes gestoras por atraer capital institucional hacia las principales redes blockchain.

