La cotización de Monero ha ingresado en una fase de alta volatilidad tras retroceder desde sus máximos históricos, situándose actualmente en los 524 dólares. Según los últimos reportes, los indicadores técnicos de Monero reflejan cautela debido a una caída del 20% en el interés abierto de los derivados. Esta reducción, que pasó de 272 a 217 millones de dólares, indica que los traders están cerrando posiciones ante la incertidumbre, evitando mantener riesgos innecesarios en el actual mercado criptográfico.
A pesar de la resiliencia en el precio, el indicador Chaikin Money Flow ha caído por debajo de la línea cero recientemente. Este movimiento técnico confirma que las salidas de capital están dominando el activo, superando los esfuerzos de acumulación de los inversores minoristas e institucionales. Por otro lado, la presión de venta podría intensificarse significativamente, ya que el flujo negativo de dinero suele preceder a debilidades prolongadas, poniendo a prueba la paciencia de los tenedores de esta criptomoneda enfocada en la privacidad.
El mapa de liquidaciones muestra que las posiciones largas están particularmente expuestas por debajo del soporte psicológico de los 500 dólares. Un descenso de apenas el 3% por debajo de los 489 dólares podría desencadenar liquidaciones forzosas por 3,62 millones, acelerando una posible caída en cascada hacia niveles inferiores. Asimismo, el desequilibrio entre posiciones largas y cortas aumenta la vulnerabilidad del activo, dejando el escenario listo para movimientos bruscos si el sentimiento del mercado general no logra estabilizarse pronto.
Vulnerabilidad del soporte Fibonacci ante la debilidad de las entradas de capital
El nivel de retroceso de Fibonacci del 23,6%, ubicado cerca de los 503 dólares, actúa ahora como un suelo crítico de soporte. Si bien esta zona ha servido como defensa ante los retrocesos recientes, la fragilidad de los indicadores técnicos de Monero sugiere que una ruptura es altamente probable. De perderse este nivel, el precio podría deslizarse rápidamente hacia los 450 dólares, invalidando las esperanzas de una recuperación inmediata y forzando a los operadores a buscar zonas de liquidez mucho más profundas.
No obstante, las tasas de financiación se mantienen positivas, lo que indica que una parte del mercado aún espera un rebote técnico. Esta persistencia de los optimistas podría frenar momentáneamente el impulso bajista actual, siempre que el flujo de capital regrese con fuerza suficiente para neutralizar las ventas. Sin embargo, la falta de convicción entre los traders profesionales es evidente, siendo este un factor que limita el potencial de un movimiento ascendente sostenido hacia la resistencia de los 560 dólares.
¿Conseguirá XMR invalidar la tesis bajista y recuperar la zona de los 600 dólares?
Un cambio en la tendencia solo será posible si el optimismo de los operadores logra superar la creciente presión de liquidación externa. Bajo un escenario alcista, el activo podría avanzar hacia los 606 dólares, borrando las pérdidas de las últimas 72 horas y devolviendo la confianza a la comunidad. De lo contrario, el mercado seguirá tratando cada subida como oportunidad de venta, manteniendo el precio en una trayectoria descendente hasta que se identifique un suelo de acumulación sólido.
Finalmente, el comportamiento de Monero en las próximas jornadas definirá si la moneda puede mantener su estatus por encima de la marca psicológica. El mercado observa con atención si los compradores defenderán el soporte de 500 dólares con determinación o si se producirá una capitulación general. La combinación de salida de capitales y riesgo de liquidación dibuja un panorama complejo, donde solo una entrada masiva de liquidez institucional podrá salvar al activo de una corrección técnica mucho más profunda.
