Michael Terpin, CEO de Transform Ventures, señaló recientemente que el actual ciclo del mercado de Bitcoin sigue patrones históricos que sugieren una mayor corrección. Durante su intervención en Consensus Hong Kong 2026, el inversionista desestimó las previsiones optimistas que situaban el suelo en 80.000 dólares, calificándolas de prematuras dada la fragilidad del entorno financiero global este jueves.
Según Terpin, el estallido de la burbuja post-halving ocurrió exactamente cuando se esperaba, cumpliendo con el arco temporal de ciclos anteriores. De este modo, el mercado podría enfrentar más dolor, logrando que el precio de Bitcoin visite los 40.000 dólares antes de establecer un suelo duradero que permita una fase de acumulación institucional genuina y sostenible.
El patrón histórico del halving y la corrección de precios
La estructura del mercado actual, la cual se basa en la reducción de la recompensa para los mineros, refuerza la escasez del activo digital. No obstante, Terpin argumenta que la fase de agotamiento especulativo suele durar entre nueve y once meses. Por lo cual, la caída actual es un proceso natural, permitiendo que la burbuja post-halving se desinfle totalmente antes de iniciar un nuevo impulso ascendente de largo plazo.
Asimismo, el analista trazó un paralelismo directo con el ciclo de 2021, donde los máximos y mínimos ocurrieron con una precisión cronológica asombrosa. Esta consistencia en la blockchain sugiere que las fuerzas macroeconómicas no han alterado el ritmo cuatrienal del activo. Por ende, confiar en rebotes inmediatos es arriesgado, ya que la historia apunta a una capitulación final necesaria para limpiar el exceso de apalancamiento.
Por otro lado, la narrativa del “oro digital” se ve puesta a prueba mientras el mercado busca un equilibrio entre la oferta decreciente y la demanda variable. Dado que la inflación de la moneda se reduce cada cuatro años, el valor fundamental permanece intacto, pero la psicología del inversor debe reajustarse ante la posibilidad de ver niveles de precios que muchos consideraban superados definitivamente durante este año.
¿Es posible que Bitcoin rompa la barrera de los 40.000 dólares?
Por lo cual, Terpin insiste en que el mercado está “exactamente donde debería estar” según las métricas de tiempo transcurrido desde el último evento de reducción. Actualmente, el sentimiento de complacencia entre quienes esperaban un suelo en 60.000 dólares es lo que más preocupa al experto. De esta manera, una caída hacia el rango inferior actuaría como el “punto de dolor final” para el ecosistema.
Respecto a las implicaciones para los inversores, una caída de tal magnitud representaría una oportunidad de compra histórica para los grandes capitales. Sin embargo, para el sector minorista, la volatilidad extrema podría generar pánico, logrando que la salida de capitales débiles fortalezca la base de tenedores a largo plazo. Este fenómeno es una característica intrínseca de cada ciclo del mercado de Bitcoin exitoso.
Además, la precisión de estos ciclos, que en ocasiones solo varían por unos pocos días, otorga credibilidad a la tesis de Terpin. Al observar cómo el mercado se ha comportado desde la génesis, la predictibilidad del agotamiento alcista se vuelve una herramienta vital. Por ende, evitar el optimismo injustificado es clave para sobrevivir a las fases de contracción que definen la maduración de la industria.
Mirando hacia el futuro, la formación de un fondo durable será el catalizador necesario para la próxima gran expansión. Mientras el mercado digiere estas advertencias, la paciencia estratégica será la virtud más valorada entre los participantes. La resiliencia tecnológica de la red garantiza que, tras el invierno, el valor emerja con mayor fuerza, marcando el inicio de un nuevo capítulo en la historia financiera digital.

