MetaMask lanzó una integración con Ondo Global Markets, permitiendo que sus usuarios puedan invertir en acciones estadounidenses tokenizadas, ETFs y materias primas. Las operaciones, según se anunció, se harán a través de MetaMask Mobile.
La integración se abrió en MetaMask Mobile y Ondo permitió compras usando USDC en la mainnet de Ethereum, con negociación alineada al horario típico de acciones estadounidenses en una cadencia 24/5. Estos detalles operativos y las restricciones de usuario se describieron en los materiales de soporte de MetaMask y en la documentación de Ondo publicada a finales de enero de 2026.
El universo disponible incluía blue chips y ETFs importantes, ejemplos listados por Ondo y MetaMask incluyeron NVDA, AAPL, META, MSFT, AMZN, SPY, QQQ, SLV y IAU. Cada token se comercializa como un rastreador de retorno total: los movimientos de precio, las distribuciones de ingresos (los dividendos se reinvierten automáticamente) y las acciones corporativas se reflejan en la economía del token, mientras que los valores subyacentes permanecen en custodia con intermediarios registrados en EE. UU.
La ruta de incorporación fue limitada: las compras requerían USDC en la mainnet de Ethereum y estaban disponibles solo a través de la app móvil de MetaMask; la extensión de navegador no admitía la oferta en el lanzamiento. Ondo había ampliado antes el producto a través de Ethereum y BNB Chain a finales de 2025 y a Solana en enero de 2026, alcanzando el recuento actual de más de 200 activos tokenizados.
El contexto de la alianza entre MetaMask y Ondo
La integración de MetaMask y Ondo amplió el acceso on-chain a activos tokenizados con respaldo institucional, pero introdujo restricciones relevantes para traders y gestores profesionales. Los productos de Ondo estaban disponibles únicamente para inversores no estadounidenses y sujetos a una lista de jurisdicciones excluidas, entre ellas Estados Unidos, Canadá y Rusia.
Además, la documentación de MetaMask aclaró que los tenedores de estos tokens obtienen exposición económica, pero no derechos propios de los accionistas, como voto o acceso a divulgaciones regulatorias.
Desde el punto de vista operativo, la negociación se realizaba en una ventana 24/5, desde el domingo por la noche hasta el viernes por la mañana, con posibles reducciones de liquidez y profundidad fuera del horario regular del mercado estadounidense.
En el lanzamiento, la ejecución estaba limitada a swaps de USDC hacia tokens de Ondo en Ethereum, con un monto mínimo de $5, lo que definía un marco claro para la operativa inicial. A nivel regulatorio, los tokens no estaban registrados bajo la U.S. Securities Act, un factor clave para los equipos de cumplimiento institucional.
De cara al futuro, el mercado evaluará si estos flujos tokenizados se consolidan como una fuente relevante de demanda similar a los ETFs o si permanecen como un canal de nicho. En ese proceso, será clave monitorear la liquidez on-chain, la formación de precios en momentos críticos y la correcta validación de elegibilidad jurisdiccional antes de habilitar el acceso a clientes.

