El mercado de criptoactivos experimentó un respiro este 2 de febrero de 2026, cuando los inflows en los ETF de Bitcoin al contado en EE. UU. registraron una entrada neta de 562 millones de dólares. Este movimiento, liderado por los fondos de Fidelity y BlackRock, surge como un intento de revertir la racha negativa de la última semana de enero, donde las salidas superaron los 1.700 millones de dólares acumulados.
De acuerdo con los datos compilados por SoSoValue, esta recuperación representa uno de los mayores volúmenes de entrada diaria desde principios de año. No obstante, el reporte subraya que, a pesar del repunte, los activos totales bajo gestión cayeron a 100.380 millones de dólares, reflejando una depreciación del precio subyacente de la moneda más que una retirada masiva de los inversores, manteniendo la atención en los niveles de soporte clave.
Persistencia de la demanda institucional y dominio de IBIT
El fondo iShares Bitcoin Trust (IBIT) de BlackRock reafirmó su liderazgo al captar 141,99 millones de dólares en una sola jornada, equivalentes a unos 1.810 BTC. Por su parte, el fondo FBTC de Fidelity encabezó los inflows en los ETF de Bitcoin diarios con 153,35 millones de dólares, demostrando que el apetito institucional sigue vigente a pesar de que las acciones de los fondos cotizaron con un ligero descuento respecto a su valor liquidativo, lo que sugiere una acumulación estratégica selectiva.
Mientras otros emisores como Bitwise y ARK Invest también reportaron flujos positivos, el Grayscale Bitcoin Trust (GBTC) continuó sin registrar nuevas entradas, lastrado por sus persistentes salidas históricas. Esta divergencia en el comportamiento de los fondos indica que el capital se está rotando hacia vehículos con estructuras de comisiones más competitivas, buscando optimizar los rendimientos esperados en un entorno de alta volatilidad, donde cada dólar ingresado cuenta para estabilizar la cotización.
Sin embargo, los datos on-chain de CryptoQuant aportan una nota de cautela al señalar que el 44% de la oferta de Bitcoin se encuentra actualmente en pérdidas. Este nivel de “supply in loss” ha coincidido históricamente con las fases iniciales de mercados bajistas prolongados, lo que pone en duda si los recientes inflows en los ETF de Bitcoin son un cambio de tendencia definitivo o simplemente un posicionamiento táctico de corto plazo, alertando sobre posibles riesgos adicionales de caída.
El precio de Bitcoin frente a la incertidumbre regulatoria y macro
No se puede ignorar que la cotización de Bitcoin, situada cerca de los 78.900 dólares, se encuentra un 37% por debajo de su máximo histórico de 126.080 dólares. Por otro lado, analistas de Galaxy Digital advierten que el activo podría testear el soporte de los 70.000 dólares si no aparecen nuevos catalizadores, dado que se ha perdido el respaldo de las medias móviles clave, aumentando la presión sobre los holders de mediano plazo que compraron a precios superiores.
A pesar de la modesta recuperación del 2,5% en el día, el sentimiento de “miedo extremo” sigue dominando el índice de mercado, influenciado por la incertidumbre sobre la nueva dirección de la Reserva Federal. Asimismo, la falta de liquidez estructural en las stablecoins ha dificultado una recuperación más agresiva, limitando la capacidad de los toros para retomar el control del precio por encima de la marca psicológica de los 80.000 dólares, según los informes técnicos más recientes.
En definitiva, los inflows en los ETF de Bitcoin de principios de febrero actúan como un amortiguador necesario, pero no suficiente, para declarar el fin de la corrección. Se espera que el mercado continúe en una fase de consolidación mientras los inversores asimilan los cambios en la política monetaria estadounidense, aguardando una señal clara de acumulación por parte de las ballenas para confirmar que el suelo generacional ha sido finalmente establecido, marcando el rumbo de los próximos meses.

