Los activos de los ETF de Bitcoin descendieron bajo los 100 mil millones de dólares este martes, tras salidas netas de 272 millones. Según datos de SoSoValue, esta caída marca la primera vez que el patrimonio total de estos vehículos financieros baja de dicho nivel desde abril de 2025, reflejando una volatilidad persistente en el mercado institucional actual.
Este retroceso financiero se produce en medio de una corrección generalizada de las criptomonedas, la cual arrastró el precio del activo por debajo de los 74.000 dólares. El desplome de la capitalización bursátil global, que pasó de 3.11 billones a 2.64 billones en una semana, intensificó el pánico entre los inversores institucionales que operan estos derivados.
Por otra parte, la dinámica de los flujos de capital revela un agotamiento de la demanda, acumulando pérdidas anuales que ya rozan los 1.300 millones de dólares. Mientras los productos de Bitcoin sufren retiros constantes, fondos vinculados a Ether, XRP y Solana lograron atraer entradas modestas, sugiriendo una rotación táctica hacia activos de menor capitalización durante este periodo.
Asimismo, la caída del precio de Bitcoin por debajo de los 84.000 dólares, siendo este el costo promedio de creación de nuevas acciones para los ETF, ha ejercido una presión adicional sobre los emisores. Este desajuste técnico implica que muchas participaciones se están liquidando a pérdida, lo que dificulta la recuperación inmediata de los volúmenes operativos previos.
¿Representa este desplome un cambio estructural en la adopción institucional?
A pesar de las cifras alarmantes, expertos como Thomas Restout, CEO de B2C2, sugieren que los inversores de estos vehículos son resilientes. Según Restout, la próxima fase de evolución financiera implicará que las instituciones comiencen a operar directamente con los activos subyacentes onchain, abandonando progresivamente los modelos de ETF titulizados que dominaron gran parte del crecimiento registrado durante el año pasado.
No obstante, la mayoría de los analistas coinciden en que los activos de los ETF de Bitcoin no enfrentarán una liquidación masiva irreversible. Esta estabilidad se debe a que las instituciones suelen mantener sus posiciones por periodos prolongados, viéndolos como activos de reserva estratégica a pesar de las correcciones. Por ende, la actual fase de desapalancamiento se percibe como una limpieza necesaria del mercado.
La mirada hacia el futuro dependerá de la capacidad de Bitcoin para recuperar los niveles de soporte psicológico por encima de los 80.000 dólares. Si la liquidez institucional se desplaza hacia el trading directo, los fondos cotizados podrían ver una consolidación de su patrimonio, lo que obligaría a los gestores a reestructurar sus ofertas para mantener el atractivo frente al trading descentralizado.

