Un selecto grupo de compañías cotizadas en la bolsa de Estados Unidos enfrenta pérdidas no realizadas superiores a los 1.500 millones de dólares en su tesorería de Solana, según datos recientes de CoinGecko. Este saldo negativo, derivado de adquisiciones masivas realizadas durante 2025, ha provocado que las firmas detengan por completo la acumulación de este activo ante la fuerte presión de los mercados de renta variable.
Empresas como Forward Industries y Sharps Technology concentran la mayor parte de estas minusvalías tras haber adquirido más de 12 millones de tokens SOL. Aunque estas pérdidas permanecen en el papel, el valor de sus acciones ha sufrido una devaluación drástica, reflejando la desconfianza de los inversores hacia balances financieros con una exposición tan elevada a la volatilidad de la red.
Estancamiento de la acumulación institucional y desplome del valor patrimonial
La mayor parte de la acumulación de activos ocurrió entre julio y octubre del año pasado, periodo en el que Forward Industries acumuló 6,9 millones de SOL a un costo promedio de 230 dólares. Al cotizar actualmente cerca de los 84 dólares, la firma lidera las pérdidas con más de 1.000 millones de dólares, lo que ha forzado una pausa indefinida en su estrategia de inversión corporativa.
Asimismo, Sharps Technology realizó una única compra de 389 millones de dólares cerca del pico máximo del mercado, viendo cómo su inversión se reducía en más de un 56%. Por ende, la capacidad de estas empresas para recaudar capital fresco se ha visto severamente limitada, ya que sus acciones cotizan actualmente por debajo del valor de mercado de sus propias tenencias digitales en custodia.
Por otra parte, la empresa Solana Company, que construyó una posición de 2,3 millones de tokens, también ha cesado sus compras desde el pasado mes de octubre. La importancia de este hito reside en el “invierno de tesorería” que atraviesan estas firmas, cuyas acciones han caído entre un 59% y un 73%, subrayando el riesgo de integrar criptoactivos en los balances corporativos sin una estrategia de cobertura adecuada frente a retrocesos prolongados.
¿Cómo afectará esta pausa institucional a la liquidez de la blockchain de Solana a largo plazo?
Debido a que ninguna de estas compañías ha sido forzada a vender sus activos todavía, la presión de venta inmediata parece estar contenida dentro de los límites operativos. No obstante, el mercado de renta variable ya ha revalorizado negativamente a estas organizaciones, tratando sus balances como vehículos de alto riesgo que dependen exclusivamente de la recuperación de la criptomoneda nativa del ecosistema para sobrevivir.
En última instancia, el caso de Upexi resalta la gravedad de la situación, con una caída de sus acciones superior al 80% en los últimos seis meses de negociación. Este fenómeno sugiere que los inversores tradicionales están penalizando la exposición excesiva, prefiriendo empresas con flujos de caja más estables y menos dependientes de la acción del precio de activos digitales altamente volátiles y especulativos.
Mirando hacia el futuro, la reactivación de las compras institucionales en la tesorería de Solana dependerá de una estabilización macroeconómica que permita recuperar la confianza en el sector tecnológico. Sin duda, la brecha entre las pérdidas contables y la liquidez real será el factor determinante para definir si estas empresas podrán mantener sus posiciones o si se verán obligadas a capitular próximamente.

