Durante los últimos días, las tasas del mercado muestra que existen un 19.9% de probabilidades de un recorte de 25 puntos básicos en la reunión de marzo del Federal Open Market Committee. El cambio refleja una recalibración de expectativas en medio de señales económicas mixtas y la comunicación reciente del banco central.
Las probabilidades implícitas en la herramienta CME FedWatch muestran un ajuste claro en las expectativas del mercado respecto a la política monetaria. Actualmente, cerca del 19,9% de los operadores descuenta un recorte de 25 puntos básicos en la reunión de marzo, una cifra que marca una baja frente a probabilidades cercanas al 23% observadas a comienzos de la misma semana. El movimiento refleja un cambio de tono más prudente por parte de los participantes del mercado.
Este repliegue se produce después de que la Reserva Federal decidiera mantener sin cambios las tasas en su reunión de enero de 2026. Desde entonces, los operadores han comenzado a recalibrar posiciones a la espera de nuevas señales macroeconómicas, especialmente de los próximos datos de empleo e inflación, que suelen ser determinantes para ajustar las apuestas sobre la trayectoria de las tasas.
La lectura de FedWatch se construye a partir de los precios de los futuros de fondos federales a 30 días, lo que le permite ofrecer una señal dinámica de las expectativas colectivas. Según la propia metodología de la herramienta, su precisión a corto plazo se sitúa en un rango aproximado del 84% al 88%, razón por la cual es seguida de cerca por mesas de trading y gestores de cartera.
Las perspectivas de las tasas del mercado a corto plazo
Con la caída en las probabilidades de recorte, gana fuerza la narrativa de “tasas más altas por más tiempo”. Esto estrecha el margen para los activos de riesgo, ya que reduce la probabilidad de un alivio monetario temprano que muchos habían empezado a anticipar para marzo. En este contexto, quienes se posicionaron de forma agresiva esperando un recorte podrían verse forzados a reequilibrar si los próximos indicadores no confirman una desinflación clara y sostenida.
Al mismo tiempo, el escenario sigue siendo altamente dependiente de los datos. Un informe de empleo más débil o una sorpresa a la baja en inflación podría reactivar rápidamente las probabilidades de recorte, dado que las expectativas implícitas en los futuros se ajustan casi en tiempo real. Esa sensibilidad explica por qué el mercado mantiene cierta flexibilidad, a pesar del sesgo más cauteloso actual.
En el universo cripto, donde los precios han mostrado una fuerte correlación con las tasas reales y con la evolución del dólar, la menor probabilidad de alivio monetario a corto plazo implica vientos de cola más limitados desde el lado de la liquidez. Para los mercados de renta fija y divisas, en cambio, el ajuste en FedWatch comprime los escenarios que descontaban una caída rápida de las tasas y favorece una postura más defensiva.

