XRP se desplomó a su nivel más bajo en 15 meses, gracias a eso, ballenas del token compraron cerca de $2.24 mil millones. Esto hizo que la oferta se vea fuertemente reducida, además de crear un rebote en el precio que sitúa a XRP por encima de un nivel de soporte clave.
La última venta masiva de XRP, que hizo bajar el precio del token a casi $1, hizo que a su vez cambie el comportamiento de las ballenas. Las grandes billeteras dejaron de vender y comenzaron a acumular aún más tokens, comprando alrededor de 1,6 mil millones de XRP en una semana, por un valor aproximado de $2,24 mil millones.
Dentro de ese flujo se destacó una operación puntual, que se trató de una compra relámpago de 120 millones de XRP, valuada en torno a $206 millones, ejecutada en menos de una hora. En paralelo, la actividad on-chain mostró un repunte claro, con 1.389 transferencias superiores a $100.000, el registro más alto en cuatro meses para ese segmento. Ese aumento en el volumen de grandes transacciones reforzó la lectura de que actores con alto capital estaban tomando posiciones de forma decidida.
Desde el inicio de 2026, 42 billeteras superaron el umbral del millón de XRP, mientras que unas 25.000 direcciones ingresaron en categorías superiores utilizadas por los analistas on-chain. Al mismo tiempo, las reservas de XRP en exchanges cayeron a mínimos de varios años, una señal de que una parte importante de la oferta se está retirando de los mercados líquidos.
Estructura del mercado y el posible futuro precio de XRP
A pesar de esa acumulación, el comportamiento del precio y de los derivados mostró un cuadro más ambiguo. XRP rebotó más de un 10% desde el mínimo y logró estabilizarse en la zona de $1,44–$1,46, manteniéndose por encima del soporte cercano a 1,42. Sin embargo, en el mercado de derivados predominó el sesgo bajista, con alrededor de $399 millones en posiciones cortas frente a apenas $152 millones en largas.
Los flujos institucionales añadieron otra capa de complejidad. Se registraron entradas de corto plazo por unos $100 millones en ETFs vinculados a XRP, en contraste con salidas observadas en otros productos cripto durante el mismo período.
De cara al corto plazo, la coexistencia de una oferta más ajustada y una elevada exposición en derivados crea un entorno propenso a movimientos amplificados. Si la demanda se mantiene, la menor liquidez en exchanges puede acelerar subas rápidas; pero, al mismo tiempo, la concentración de tokens en pocas manos eleva el riesgo de reversiones violentas si esos grandes tenedores deciden redistribuir.
En un horizonte más amplio, los analistas coinciden en que la claridad regulatoria y la adopción institucional serán los factores decisivos para la tendencia sostenida de XRP. Para traders y gestores, las prioridades pasan por vigilar las reservas en exchanges, el interés abierto en derivados y cualquier cambio en el comportamiento de las billeteras grandes que indique un giro desde la acumulación hacia la distribución.

