La reciente amenaza de un cierre parcial del Gobierno federal en Estados Unidos, evidenció cómo los contratos en plataformas de predicción como Polymarket y Kalshi, pueden arrojar resultados confusos o inconsistentes. Esto se da así debido a diferencias en la definición de los eventos y los criterios para resolver los mercados, planteando interrogantes sobre la precisión y utilidad de estos instrumentos en eventos políticos y macroeconómicos complejos.
En los últimos días, mientras el Congreso de Estados Unidos se acercaba a una posible paralización parcial del Gobierno por falta de aprobación del presupuesto, los contratos de predicción que apostaban sobre si el cierre ocurriría o cuánto duraría ganaron atención por sus tasas de participación y los niveles de probabilidad implícitos, que en algunos casos superaron el 90 % para un cierre de varios días.
Sin embargo, al evaluar estos mercados se observó que las reglas que definen cuándo un contrato se considera “sí” o “no” varían según la plataforma, generando discrepancias en las probabilidades y en cómo se interpretan los resultados. Por ejemplo, algunos contratos de Polymarket consideran que la definición de “cierre del Gobierno” depende de una declaración oficial del U.S. Office of Personnel Management (OPM) que confirme el estado de financiamiento, mientras que otros pueden basarse en diferentes condiciones o definiciones internas que no siempre coinciden entre sí o con la percepción pública del evento.
Esta falta de precisión técnica en los términos de resolución se traduce en que dos mercados aparentemente similares —como los ofrecidos por Polymarket y Kalshi— pueden reflejar distintas probabilidades y resultados para esencialmente el mismo evento debido a diferencias en cláusulas específicas sobre cómo y cuándo se considera que ocurre un cierre parcial o total.
Contratos sobre cierre del Gobierno revelan discrepancias en condiciones y resolución
Expertos y participantes han señalado que este tipo de ambigüedad puede reducir la utilidad de los mercados de predicción como indicadores de expectativas públicas cuando se trata de eventos políticos complejos. La ambigüedad surge porque los términos de los contratos, incluso dentro de la misma plataforma, dependen de definiciones muy técnicas (por ejemplo, el tipo de anuncio oficial requerido para desencadenar el payout) que pueden no coincidir con el entendimiento general de “cierre del Gobierno”.
Este episodio subraya la sensibilidad de los mercados de predicción a detalles contractuales, más allá de la simple ponderación de probabilidades: cuando la definición de un evento no está perfectamente alineada con la realidad política o administrativa, los resultados pueden ser contradictorios o incluso engañosos para traders y analistas que buscan usar estas apuestas como señales de mercado.
Al mismo tiempo, la intensa actividad y el alto volumen en estos contratos reflejan que estos mercados siguen siendo un mecanismo popular para que los participantes expresen expectativas sobre eventos políticos y macroeconómicos, a pesar de sus limitaciones.
En resumen, la reciente disputa en torno al posible cierre del Gobierno federal en EE. UU. ha demostrado los límites prácticos de los mercados de predicción, resaltando la necesidad de definiciones contractuales claras y uniformes si se pretende que este tipo de instrumentos sean herramientas confiables en decisiones financieras o evaluaciones de política pública.

