XRP cayó un 7% después de que Evernorth registrara una pérdida no realizada estimada en $380 millones sobre sus participaciones en XRP. Esto hizo que el token caiga hasta alcanzar los $1.33 y puso bajo presión el camino institucional de Ripple.
La reacción del mercado puso rápidamente el foco en la exposición de Evernorth a XRP y en los riesgos asociados a una estrategia de tesorería altamente concentrada. La corrección del precio no solo impactó en la cotización del token, sino que también reveló la fragilidad de estructuras institucionales que dependen de la estabilidad de un solo activo digital.
En concreto, la pérdida no realizada de Evernorth se explica por una tenencia cercana a los 473 millones de XRP. Una parte sustancial de esa posición fue adquirida previamente a un precio promedio elevado, lo que dejó a la firma expuesta a un escenario en el que la recuperación del valor requiere un repunte significativo del mercado. El retroceso reciente eliminó más de un tercio del valor en papel de esas compras y subrayó el riesgo de concentración en grandes tesorerías institucionales.
Este resultado funciona, además, como una prueba de estrés para la estrategia declarada de Evernorth de posicionarse como un vehículo de tesorería cotizado en bolsa enfocado en XRP.
La hoja de ruta de Ripple frente a su primera gran prueba
En paralelo, el episodio trasladó la atención hacia la hoja de ruta de Ripple para 2026, que busca redefinir el rol de XRPL más allá de los pagos. La propuesta apunta a convertir al libro mayor en una infraestructura base para DeFi institucional, y el caso de Evernorth se transformó en un test práctico de si esa visión puede sostenerse en condiciones reales de mercado.
Dentro de esa hoja de ruta se destacan iniciativas orientadas a atraer capital institucional, como mercados con permisos diseñados para operar bajo marcos regulatorios, transferencias confidenciales que preservan la privacidad mediante pruebas criptográficas avanzadas, y herramientas de colateral tokenizado para utilizar XRP y activos del mundo real dentro del propio libro mayor.
A esto se suma el desarrollo de un protocolo de préstamos nativo, con estructuras de préstamo a plazo, bóvedas de activo único y mecanismos de repago automatizados. El objetivo implícito es generar rendimiento y profundidad de mercado suficientes como para absorber presiones de venta concentradas y ofrecer alternativas al simple mantenimiento pasivo de tokens en tesorería.
Persisten desafíos regulatorios en distintas jurisdicciones, existe incertidumbre sobre la velocidad de adopción institucional y aún no está claro si la liquidez de la naciente pila DeFi de XRPL podrá escalar al ritmo que requieren grandes actores. En escenarios de estrés, una profundidad de mercado insuficiente podría amplificar pérdidas si un tenedor relevante necesita reequilibrar posiciones.
De cara a los próximos meses, el mercado seguirá de cerca dos señales clave: el despliegue efectivo de las funcionalidades previstas en la hoja de ruta 2026 y las decisiones de financiación o cartera que tome Evernorth en relación con su proyecto de cotización.

