World Liberty Financial (WLF) dio un paso para incluir la emisión y custodia de su stablecoin USD1 bajo una entidad regulada federalmente, presentando una solicitud de novo ante la Oficina del Contralor de la Moneda (OCC).
WLTC Holdings LLC presentó la solicitud para establecer World Liberty Trust Company, Asociación Nacional, un banco fiduciario regulado federalmente diseñado para emitir, custodiar y gestionar USD1. La carta propuesta permitiría a WLF operar un servicio de stablecoin de ‘pila completa’, combinando emisión, custodia y conversión bajo un mismo techo regulado, en lugar de depender de socios externos para funciones críticas. BitGo gestiona actualmente las reservas de USD1, según indicó la empresa.
USD1 se lanzó en marzo de 2025 y se presenta como una moneda respaldada por fiat con paridad 1:1 con el dólar estadounidense. Las reservas se describen como completamente colateralizadas con efectivo estadounidense, equivalentes de efectivo y bonos del Tesoro de EE.UU. de corto vencimiento.
Para enero de 2026, la circulación de USD1 superó los 3.300 millones de dólares en su primer año y logró listados en múltiples exchanges de criptomonedas, operando en diez blockchain para respaldar pagos transfronterizos, liquidaciones tokenizadas y pagos programables para clientes empresariales.
Gobernanza, tracción de mercado y peso regulatorio
Los vínculos financieros de la familia Trump con WLF son prominentes en la narrativa de la empresa. Afiliados de Donald J. Trump y miembros de su familia presuntamente poseen una participación accionaria sustancial, algunos informes indican alrededor del 60%, un hecho que ha atraído escrutinio sobre potenciales conflictos de interés y gobernanza. Observadores señalaron que el momento es delicado dado el anterior posicionamiento favorable a las criptomonedas de la administración Trump; la solicitud ahora está sujeta a revisión federal.
La OCC solo ocasionalmente ha otorgado cartas fiduciarias a empresas nativas de cripto, por lo que la aprobación marcaría un importante respaldo regulatorio y redesarrrollaría el modelo operativo de USD1. Si se aprueba, la carta permitiría a WLF internalizar la gestión de reservas y los flujos de liquidación, lo que podría reducir la fricción operativa y acortar los ciclos de lanzamiento de productos.
Inversores y participantes del mercado ahora dirigen su atención a la revisión de la OCC, que servirá como prueba ácida para la afirmación de WLF de colateralización completa y su modelo de gobernanza. La aprobación podría acelerar la adopción de USD1 al incorporar la stablecoin en un marco de supervisión federal; una denegación o revisión prolongada podría, por el contrario, aumentar el escrutinio regulatorio y de mercado, con implicaciones inmediatas para los listados de exchanges y contrapartes institucionales.
