En su reciente Informe Global de Family Offices 2026, JPMorgan reveló que el 89% de estas entidades mantiene una nula inversión de las family offices en criptoactivos. Mientras tanto, un sólido 65% de los encuestados prioriza la inteligencia artificial como su principal eje estratégico, marcando un cambio de tendencia significativo hacia la tecnología generativa.
De acuerdo con los datos suministrados por Kristin Kallergis Rowland, jefa global de inversiones alternativas, la encuesta abarcó a 333 oficinas patrimoniales en 30 países. Estas entidades, que manejan un patrimonio promedio de 1.600 millones de dólares, parecen haber relegado los activos digitales a un plano secundario, prefiriendo la estabilidad del capital privado frente a la volatilidad criptográfica.
Resulta notable que la innovación en salud y la infraestructura sigan de cerca a la inteligencia artificial en las preferencias de los grandes capitales. Mientras que la IA domina con un 65% de interés, los activos digitales apenas captan la atención del 17% de la inversión de las family offices globalmente, exponiendo una brecha de asignación real que desafía el optimismo de los mercados minoristas.
Aunque las aspiraciones son altas, el reporte subraya que más de la mitad de estas oficinas carece de exposición directa a capital de riesgo. Dicha paradoja implica que, a pesar de señalar a la IA como prioridad, muchas firmas no han desplegado capital en los vehículos de inversión que impulsan esta tecnología, manteniéndose en una posición de observación ante los cambios del mercado.
Asimismo, la inversión de las family offices en Bitcoin representa un minúsculo 0,2% del total de sus carteras de activos globales actualmente. No obstante, este enfoque conservador contrasta drásticamente con movimientos específicos en Asia, donde algunas firmas de Hong Kong han destinado millones a vehículos criptográficos, buscando capturar oportunidades de arbitraje específicas fuera del radar de los bancos estadounidenses tradicionales.
¿Por qué el capital institucional prefiere la IA sobre las criptomonedas?
No se puede ignorar que el entorno regulatorio y la volatilidad han influido en la percepción de riesgo de los administradores de patrimonio. Por otro lado, la inversión de las family offices se está moviendo hacia mercados privados, los cuales lideran los incrementos de asignación previstos, consolidando a las alternativas estratégicas como pilares fundamentales dentro de sus carteras diversificadas de largo plazo.
A pesar de la cautela generalizada, voces del sector como Muhammed Yesilhark de NOIA Capital sugieren una transición hacia asignaciones más estructuradas. Según este experto, los inversores están pasando de ser simples experimentadores a colocadores profesionales de capital, integrando de forma modesta pero creciente activos digitales bajo custodias reguladas, lo cual podría cambiar las estadísticas de JPMorgan en los próximos años.
Por ende, el sector de las criptomonedas enfrenta el reto de convencer a estos grandes patrimonios de su valor como refugio contra la inflación. Sorprendentemente, el 72% de estas oficinas tampoco posee oro, a pesar de que la geopolítica y la subida de precios son sus mayores preocupaciones, lo que revela una preferencia absoluta por activos productivos vinculados al crecimiento tecnológico directo.
En definitiva, el panorama para la inversión de las family offices en 2026 se define por una apuesta masiva por la productividad impulsada por la inteligencia artificial. Se espera que la maduración de los fondos cotizados y una mayor claridad legislativa atraigan a los rezagados, permitiendo que el capital institucional fluya gradualmente hacia el ecosistema digital cuando las condiciones de riesgo se estabilicen definitivamente.

