La Jito Foundation y el custodio surcoreano KODA firmaron este lunes un acuerdo para facilitar el staking de JitoSOL a inversores institucionales. Según informó Jito en su canal oficial, la alianza busca crear rutas de custodia reguladas mientras la Comisión de Servicios Financieros (FSC) finaliza el nuevo marco legal cripto este año. Este movimiento busca capturar el creciente interés de tesorerías corporativas locales por obtener rendimientos mediante activos basados en Solana.
Esta colaboración no es un hecho aislado en la región de Asia-Pacífico. En febrero de 2026, la fundación ya estableció un acuerdo con Hanwha Asset Management para explorar un fondo cotizado (ETF) basado en este token. KODA, que cuenta con el respaldo de KB Kookmin Bank, aporta una infraestructura que incluye seguros por 20 millones de dólares y gestión de claves basada en MPC. La integración técnica permitirá que los clientes institucionales emitan JitoSOL directamente desde sus tenencias de SOL mediante la interfaz de KODA, asegurando el cumplimiento de las normativas locales.
Actualmente, JitoSOL posee una capitalización de mercado de aproximadamente 930 millones de dólares, consolidándose como el principal protocolo de liquid staking en la red Solana. Mientras que en Europa el activo ya tiene exposición institucional a través de un producto cotizado de 21Shares, en Corea del Sur la adopción ha sido más lenta debido a la rigidez del regulador. Sin embargo, la infraestructura de KODA, que posee licencias VASP e ISMS, ofrece el entorno de seguridad que exigen los bancos.
Expansión de soluciones de custodia para inversores institucionales en Asia
El giro hacia el staking institucional ocurre en un momento de máxima presión regulatoria en Seúl. Tras el error operativo de Bithumb en febrero, donde se distribuyeron accidentalmente unidades de Bitcoin en lugar de wones, las autoridades han extremado la vigilancia sobre las reservas. Este contexto explica por qué Jito prioriza socios como KODA, que operan bajo estrictos estándares de conciliación de saldos. El mercado surcoreano busca profesionalizar el sector para evitar incidentes que afecten la liquidez del ecosistema.
Desde una perspectiva de impacto estructural, la entrada de grandes firmas financieras en el staking de Solana cambia la dinámica de gobernanza de la red. No se trata solo de acumular recompensas; la validación institucional aporta una capa de legitimidad necesaria para atraer capital de fondos de pensiones y seguros. A diferencia de 2022, donde la confianza en los intermediarios colapsó, el modelo actual se basa en la autocustodia delegada con supervisión bancaria.
Es fundamental observar cómo Corea del Sur integra estos servicios bajo la nueva clasificación de las stablecoins como instrumentos de pago. La legislación que se redacta este mes podría obligar a que los activos del mundo real tokenizados estén respaldados por depósitos en fideicomiso. JitoSOL, al ser un derivado de staking, deberá navegar estas definiciones para no ser clasificado como un valor no registrado bajo las futuras directrices de la FSC.
La hoja de ruta de la Jito Foundation sugiere que el próximo paso será la integración con más gestoras de patrimonio en Singapur y Hong Kong. Por ahora, el foco está en cumplir con las auditorías surcoreanas antes de que termine el segundo trimestre. Los inversores deben vigilar la publicación definitiva del marco regulatorio de la FSC, prevista para finales de 2026, ya que determinará si los bancos comerciales pueden ampliar su exposición directa a estos protocolos de blockchain.
Este artículo es informativo y no constituye asesoramiento financiero.

