Debido al impacto devastador de la tormenta invernal Fern en Estados Unidos, la potencia de procesamiento de Bitcoin suministrada por el grupo Foundry USA sufrió un desplome del 60% desde el pasado viernes. Según informes técnicos de TheMinerMag, esta desconexión masiva ha provocado que la producción de bloques se ralentice significativamente, alcanzando intervalos de hasta doce minutos.
Este fenómeno, que responde a la necesidad de aliviar la carga sobre la red eléctrica nacional, ha retirado casi 200 exahashes por segundo (EH/s) del sistema global. A pesar de este retroceso temporal, Foundry USA mantiene una posición dominante al controlar el 23% del mercado mundial, según los datos más recientes proporcionados por el portal especializado Hashrate Index.
Asimismo, el cese de actividades ha afectado a otros proveedores relevantes como Luxor, evidenciando la magnitud de un evento meteorológico que afecta a más de un millón de residentes estadounidenses. La tormenta, que se extiende por 1.800 millas, ha forzado a los operadores a priorizar el suministro energético para el consumo doméstico y servicios básicos.
Mineros como reguladores de carga ante emergencias energéticas nacionales
Por otro lado, los mineros de activos digitales funcionan como un recurso de carga controlable, permitiendo equilibrar la infraestructura eléctrica pública durante periodos de demanda crítica. Al apagar sus máquinas de forma voluntaria, estos actores facilitan que la energía fluya hacia los hogares, evitando colapsos mayores en el sistema de distribución de electricidad.
De este modo, la tecnología de minería demuestra su capacidad para integrarse con la red eléctrica, actuando como un amortiguador ante los picos de consumo extremo. No obstante, el exceso de energía durante periodos de baja demanda también puede dañar componentes, por lo que los mineros absorben excedentes peligrosos cuando la red lo requiere.
¿Qué impacto tendrá esta caída temporal en la seguridad de la red?
Ya que la red de Bitcoin depende de la potencia de cómputo para asegurar el protocolo de prueba de trabajo, la reducción del hashrate eleva temporalmente el tiempo de confirmación. Sin embargo, la estructura descentralizada del sistema permite que la red se mantenga operativa, ajustando su dificultad para compensar la ausencia de los mineros radicados en Norteamérica.
Finalmente, se espera que la actividad se normalice una vez que las condiciones meteorológicas permitan el restablecimiento total del servicio eléctrico en el Medio Oeste y Noreste. Mientras tanto, el mercado observa cómo la potencia de procesamiento de Bitcoin fluctúa ante desafíos climáticos, reafirmando que la minería es un aliado estratégico para la estabilidad de las redes eléctricas modernas.
