La red Ethereum se dirige hacia una evolución profunda en su forma de validar bloques al integrar pruebas de conocimiento cero (ZK proofs) a través de la propuesta EIP-8025, un cambio opcional que podría hacer la validación más rápida, barata y accesible sin sacrificar la seguridad ni romper la compatibilidad con nodos existentes.
Ethereum enfrenta uno de sus cambios técnicos más significativos desde la Merge, preparándose para la incorporación de pruebas criptográficas de conocimiento cero para la validación de bloques en la capa base. Bajo el paraguas del proyecto L1-zkEVM 2026, esta iniciativa tiene como objetivo reemplazar la actual verificación que ejecuta nuevamente todas las transacciones de un bloque por una verificación basada en pruebas ZK, lo que puede reducir significativamente los requisitos de cómputo, almacenamiento y ancho de banda.
La pieza central de este esfuerzo es EIP-8025 (Optional Execution Proofs). Esta propuesta permite que un subconjunto de validadores, denominados zkAttesters, confirmen la validez de un bloque mediante pruebas criptográficas que certifiquen que las transacciones se ejecutaron correctamente, sin necesidad de ejecutarlas una por una.
La ventaja de este cambio es la accesibilidad y eficiencia. En lugar de requerir hardware avanzado y recursos crecientes conforme crece el uso de la red, los validadores podrían verificar bloques casi instantáneamente con pruebas compactas, lo que abre la puerta para que participen validadores individuales y nodos caseros usando hardware de consumo común como portátiles.
¿Qué tan importante es este cambio arquitectónico en la red Ethereum?
Además de acelerar la validación, el enfoque ZK puede permitir aumentar los límites de gas y el rendimiento sin excluir a los participantes más pequeños de la red, manteniendo un ambiente seguro y robusto. Parte de esta transición incluye compartir pruebas de múltiples clientes y aceptar bloques una vez que suficientes pruebas independientes hayan sido verificadas, lo que busca equilibrar seguridad, flexibilidad y diversidad de software en el ecosistema.
La culminación de este proceso está en marcha con la organización del primer workshop L1-zkEVM, programado para el 11 de febrero, donde desarrolladores y la comunidad técnica profundizarán en temas como la estandarización de pruebas de ejecución, APIs de zkVM, integración con el consenso, infraestructura para generadores de pruebas, benchmarking y verificación formal.
Este cambio no solo afecta a la capa base de Ethereum sino que tiene implicancias para las cadenas de capa 2 y soluciones zkVM: al estandarizar testigos de ejecución y APIs de pruebas, se genera una infraestructura común que puede beneficiar tanto a validadores L1 como a protocolos L2 que ya están utilizando pruebas ZK para validar transacciones.
Representantes de la Ethereum Foundation han señalado que la incorporación de ZK proofs será uno de los pasos más importantes en la historia técnica de la red, potencialmente el más transformador desde la transición a Proof of Stake. Esto llega en un contexto de creciente adopción institucional y expansión de casos de uso, que incluyen tokenización de activos, stablecoins y productos de staking.

