Ethereum pudo mantener, por primera vez en varias sesiones, el precio soporte de $2.000. Esto deja entrever que una recuperación más amplia es posible y que las señales del mercado muestran que la moneda se mantiene estable a pesar del sentimiento negativo y de la presión institucional.
La dinámica reciente del precio de ether ha sido claramente contractiva ya que en el transcurso de una sola semana, el activo registró una caída cercana al 30% y, si se mide desde los máximos de comienzos de 2026, el retroceso ronda el 35%. Como consecuencia, ETH volvió a cotizar en zonas de precio que no se veían desde 2023, lo que reforzó una percepción de debilidad estructural en el corto plazo.
Desde una óptica técnica, los informes publicados el 9 de febrero identificaron el nivel de $2.000 como un soporte crítico. El precio venía desplazándose dentro de un canal descendente y, en ese contexto, los analistas advirtieron que una pérdida sostenida de ese umbral podría habilitar descensos hacia $1.760 y, en escenarios de mayor estrés, incluso una rotación hacia la banda de $800–$1.000 si la liquidez continuaba afinándose.
Al mismo tiempo, los indicadores de momentum acompañaron ese sesgo cauteloso. El RSI cayó a zona de sobreventa, pero sin mostrar divergencias claras que validaran una reversión sólida. Por ello, los cierres diarios en torno a los $2.000 pasaron a funcionar como una línea divisoria práctica: sostenerla mantiene abierta la opción de estabilización, mientras que perderla debilita sensiblemente el cuadro técnico.
¿Podrá Ethereum sostener el nivel de $2.000?
En contraste con el deterioro técnico, las métricas on-chain ofrecieron señales más constructivas. La posición neta de ETH en exchanges se volvió negativa en febrero de 2026, lo que indica retiros netos desde plataformas de trading. Además, las ballenas con tenencias de entre 10.000 y 100.000 ETH incrementaron sus saldos en torno a un 15% desde agosto de 2025, un comportamiento que históricamente suele asociarse con fases de acumulación.
El MVRV Z-Score descendió hasta −0,42, un nivel que en ciclos anteriores coincidió con períodos prolongados de construcción de posiciones. En paralelo, aunque los grandes tenedores mostraron ventas intermitentes a comienzos de febrero, la presión agregada pareció moderarse en comparación con meses previos.
Por último, los flujos institucionales mostraron un giro parcial. Si bien los ETFs spot de Ethereum en EE. UU. acumularon salidas netas cercanas a $2.500 millones en los cuatro meses anteriores, el 9 de febrero de 2026 registraron una entrada de $57 millones, tras un flujo positivo menor a inicios de mes. En conjunto, el panorama deja una conclusión equilibrada: mientras la defensa del soporte de $2.000 preserva la posibilidad de recuperación.

