El ecosistema de activos digitales enfrenta una de sus jornadas más turbulentas en el ciclo actual, situando el precio de ethereum hoy cerca de la marca crítica de los 2.400 dólares. Esta corrección, impulsada por una combinación de pánico vendedor y baja liquidez, ha generado una caída porcentual superior a la de Bitcoin, registrando retrocesos de hasta el 10% en las últimas 24 horas.
La magnitud del ajuste técnico se explica mediante la ejecución de liquidaciones agresivas, las cuales han eliminado más de 2.500 millones de dólares en posiciones apalancadas. Dado que una gran parte de los operadores mantenía apuestas alcistas, la ruptura de soportes clave desencadenó una reacción en cadena de llamadas de margen, afectando especialmente a los tenedores de Ether que buscaban estabilidad.
Asimismo, los grandes inversores institucionales y las denominadas “ballenas” han comenzado a reducir su exposición, contribuyendo significativamente a la presión vendedora en los exchanges. Este cambio en el sentimiento de los grandes capitales, sumado a un volumen de negociación que supera los 50.000 millones de dólares, refleja un escenario de desapalancamiento necesario antes de cualquier intento de recuperación sólida.
¿Es inminente un descenso hacia el soporte de los 2.100 dólares?
Desde una perspectiva técnica, el activo se encuentra atrapado en un canal descendente que ha definido su trayectoria desde finales del año pasado. La incapacidad de superar la resistencia en los 3.200 dólares confirmó la persistencia de la fase bajista, dejando al descubierto niveles de soporte inferiores. Si el precio de ethereum hoy no logra consolidarse por encima de los 2.400 dólares, el siguiente objetivo técnico se sitúa en la franja de los 2.100 dólares.
No obstante, el indicador de fuerza relativa (RSI) muestra que el activo está profundamente sobrevendido, lo que podría atraer a compradores en busca de rebotes correctivos. Por ende, una estabilización exitosa requeriría que el token recupere el nivel de los 2.800 dólares, marcando así un cambio en la estructura de mercado que detenga la actual hemorragia financiera de la criptomoneda y permita proyectar nuevos máximos locales.
A pesar de la severidad de las pérdidas actuales, muchos analistas consideran que este “reinicio” de apalancamiento es fundamental para sanear el ecosistema. De este modo, la atención de los inversores permanece fija en el comportamiento de los flujos de los ETF, los cuales dictarán la pauta de la demanda institucional durante las próximas semanas en un entorno de alta volatilidad.

