El mercado de activos digitales vivió una jornada histórica el pasado 14 de enero de 2026, impulsada por un renovado apetito institucional, haciendo que los ETFs de Bitcoin en Estados Unidos registraran entradas netas por 843,6 millones de dólares, marcando su mejor desempeño diario en varios meses. Según datos de SoSoValue, este repunte masivo pone fin a una racha de volatilidad que había caracterizado el inicio del presente año.
El fondo IBIT de BlackRock lideró la sesión con una captación de 648 millones de dólares, reafirmando su dominio en el sector. Por su parte, el FBTC de Fidelity añadió 125 millones de dólares a sus arcas institucionales. Por lo cual, el patrimonio total de estos fondos alcanzó los 128.000 millones de dólares actualmente. Además, esta entrada masiva de capital fortalece el soporte del activo por encima de los 96.000 dólares.
Asimismo, la demanda no se limitó únicamente a la criptomoneda líder, ya que otros activos mostraron cifras muy positivas. Los fondos vinculados a Ether registraron 175 millones de dólares en entradas netas, extendiendo su fase de recuperación. Por ende, el interés de los inversores institucionales se diversifica hacia las principales altcoins. También, los productos financieros regulados demuestran una resiliencia notable frente a las fluctuaciones del mercado global.
La estabilización del mercado atrae flujos positivos hacia Solana y XRP
El optimismo se extendió hacia otros ecosistemas digitales que también captaron la atención de los gestores de fondos. Los fondos cotizados de Solana sumaron 23,6 millones de dólares, mientras que los vinculados a XRP añadieron 10,6 millones. De este modo, la participación institucional abarca múltiples activos digitales de alta capitalización. Por otra parte, los datos confirman una rotación de capital estratégica hacia activos con potencial de crecimiento.
Esta tendencia de flujos positivos coincide con un periodo de relativa calma en los indicadores macroeconómicos internacionales. No obstante, los analistas advierten que la sostenibilidad de estos ingresos dependerá de la estabilidad de los precios. Por lo que, la acumulación mediante fondos cotizados ofrece estabilidad al ecosistema de forma orgánica. Asimismo, la adopción de productos financieros tradicionales acelera la madurez de todo el sector financiero.
¿Representa este volumen de inversión el inicio de una nueva carrera hacia los 100.000 dólares?
El retorno de las compras agresivas sugiere que la volatilidad de principios de enero ha sido absorbida por los compradores. Con Bitcoin cotizando cerca de sus máximos históricos, la presión de compra en los ETFs de Bitcoin es un indicador alcista. Por ende, el mercado proyecta una confianza renovada en el precio para las próximas semanas. También, la reducción de las salidas de capital alivia la presión vendedora en el corto plazo.
La confluencia de entradas en Bitcoin, Ether y Solana apunta a una estructura de mercado mucho más equilibrada. Los inversores parecen estar posicionándose para un trimestre de crecimiento sostenido bajo la protección de instrumentos regulados. Por lo cual, la vigilancia de los flujos diarios será clave para predecir movimientos futuros. Finalmente, la maduración del entorno de inversión institucional beneficia la liquidez global de todos los activos involucrados.
