El precio de Bitcoin ha logrado impulsarse por encima de los 71.000 dólares este lunes, justo después de que el sentimiento del mercado cripto se desplomara hasta alcanzar mínimos históricos alarmantes. Según el índice de “Miedo y Codicia”, el mercado registró una lectura de 7 puntos, indicando una fase de pánico que, para muchos analistas, representa una oportunidad de compra.
Michaël van de Poppe, fundador de MN Capital, señaló que estas lecturas de sentimiento extremo suelen preceder a los suelos definitivos del mercado financiero. Con el índice de fuerza relativa (RSI) diario descendiendo hasta los 15 puntos, las condiciones de sobreventa actuales reflejan escenarios similares a los vistos durante el desplome del COVID-19 en 2020.
Liquidez de liquidación y señales alcistas en el corto plazo
A pesar de la debilidad estructural, los datos de CoinGlass sugieren que existe un desequilibrio masivo en las posiciones cortas acumuladas por encima de los precios actuales. Con más de 5.450 millones de dólares en liquidaciones potenciales al alza, un movimiento correctivo podría forzar un cierre de posiciones bajistas, impulsando el precio de forma violenta hacia nuevos niveles.
Esta liquidez superior contrasta fuertemente con los apenas 2.400 millones de dólares en riesgo si el activo regresara a los 60.000 dólares. No obstante, la debilidad en el volumen de compra al contado sigue siendo un obstáculo, ya que el dominio actual de los derivados podría retrasar una recuperación orgánica sostenida para la criptomoneda líder del mercado mundial.
Debido a que Bitcoin cotiza por debajo de su media móvil de 50 días, situada cerca de los 87.000 dólares, el mercado atraviesa una fase de “revalorización” técnica. Esta brecha refleja una corrección profunda tras el último rally, sugiriendo que, aunque el sentimiento del mercado cripto sea negativo, se está construyendo una base sólida para el futuro.
¿Qué impacto tiene la presión de venta en los mercados de derivados?
La persistente presión en los mercados de futuros ha mantenido a los inversores en vilo, especialmente tras observar un volumen neto de tomadores negativo. Según diversos analistas, el ratio de compra-venta en plataformas como Binance ha caído por debajo de 1, lo que confirma una dominancia vendedora que requiere de una demanda spot mucho más fuerte para ser revertida.
La importancia de este fenómeno radica en la divergencia entre el pánico minorista y la acumulación institucional estratégica en niveles de soporte clave. Aunque el precio actual muestra signos de fatiga, la historia sugiere que los periodos de miedo extremo han sido, tradicionalmente, los momentos más rentables para los inversores con visión de largo plazo en este sector.
Para los operadores, el nivel de los 60.000 dólares sigue siendo el soporte psicológico y técnico más relevante de todo el ciclo actual. Si el sentimiento del mercado cripto no mejora pronto, existe el riesgo de que el precio busque niveles de retroceso de Fibonacci inferiores, situando el posible suelo definitivo incluso cerca de los 57.000 dólares.
En los próximos días, la atención estará puesta en la capacidad de los compradores para absorber la oferta persistente en los intercambios principales. Sin duda, la resolución de este conflicto entre cortos y largos determinará si Bitcoin está listo para iniciar un nuevo ascenso hacia sus máximos históricos o si enfrentará una consolidación prolongada.

