Tras una prolongada tendencia a la baja que ha marcado el inicio del mes de enero, el precio de XRP cerca de 1,87 dólares parece haber encontrado un suelo sólido. Según los datos analizados este 26 de enero por el especialista Aaryamann Shrivastava, el activo digital muestra indicios de agotamiento en las ventas, sugiriendo una inminente reversión de su trayectoria bajista.
Esta fase de consolidación, que ocurre tras alcanzar mínimos mensuales, ha despertado el interés de los inversores a largo plazo, quienes han comenzado a acumular el token de forma agresiva. Los indicadores técnicos actuales, como el Índice de Fuerza Relativa (RSI), han rebotado desde zonas de sobreventa, lo que históricamente señala el inicio de un cambio de tendencia en el mercado.
Asimismo, la métrica de Liveliness en cadena ha caído a su nivel más bajo en dos meses, confirmando que los tenedores están prefiriendo conservar sus activos antes que distribuirlos. Esta reducción de la oferta circulante, sumada a la capitulación de los inversores más débiles, fortalece la estructura necesaria para un repunte de precios en el corto plazo.
La formación técnica de una cuña descendente anticipa un movimiento alcista
Por otro lado, la cotización de XRP de Ripple se encuentra atrapada dentro de un patrón de cuña descendente desde principios de mes, una formación que suele preceder a impulsos positivos. Si los compradores logran mantener el control, el activo podría experimentar un repunte del 11,7% hacia el objetivo de los 2,10 dólares, rompiendo finalmente la presión de venta constante.
No obstante, la validación definitiva de este movimiento requiere que el activo supere la resistencia intermedia situada en los 2,03 dólares de forma convincente. El uso de esta tecnología de análisis técnico permite identificar que, aunque el sentimiento general ha sido bajista, los fundamentos de acumulación están sentando las bases para una recuperación moderada y sostenida.
¿Qué riesgos enfrenta el activo si no logra romper la resistencia actual?
Debido a que el mercado criptográfico sigue siendo altamente volátil, un fallo en la ruptura de la cuña podría invalidar la tesis alcista actual. De este modo, si la presión de venta se intensifica, el valor podría deslizarse hacia los 1,79 dólares, e incluso testear el soporte crítico ubicado en los 1,75 dólares durante las próximas jornadas.
Finalmente, el comportamiento de los grandes tenedores será el factor determinante para definir el rumbo de la moneda digital en febrero. Se espera que, mientras el RSI se mantenga fuera de los límites de sobreventa, la probabilidad de un rally de alivio siga siendo la proyección más plausible, ofreciendo una oportunidad estratégica para quienes monitorean de cerca los ciclos de mercado.
