El token nativo de Solana ha registrado un peor desempeño que el promedio del mercado de altcoins, mientras su actividad on-chain y los ingresos por tarifas se reducen y otras plataformas ganan tracción.
El precio de Solana (SOL) ha caído aproximadamente 32 % desde noviembre, un descenso más pronunciado que el 21 % observado en el conjunto del mercado de altcoins, lo que ha generado inquietud entre los inversores sobre el futuro cercano del activo dentro del ecosistema cripto.
Una de las razones señaladas para este bajo rendimiento es la disminución de la demanda sobre la red Solana. La actividad on-chain ha mostrado signos de debilitamiento desde agosto, con tarifas semanales de red que han bajado de alrededor de 7 millones USD a 4,5 millones USD, junto con una caída aproximada del 30 % en ingresos de aplicaciones descentralizadas (DApps). Esto sugiere que muchos desarrolladores y usuarios están migrando hacia ecosistemas competidores o adoptando soluciones alternativas que no dependen directamente de la settlement layer de Solana.
Mientras tanto, otras plataformas han experimentado crecimientos significativos en actividad de transacciones. Por ejemplo, en el último mes, Base registró un aumento de alrededor del 34 %, Arbitrum el 21 % y Polygon casi el 89 %, fenómenos que contrastan con el modesto crecimiento de solo 4 % en transacciones de Solana en el mismo período. Estos datos reflejan un desplazamiento de actividad que puede estar restando competitividad a la blockchain de Solana frente a rivales dentro del universo cripto.
Demanda de red debilitada y competencia creciente
A pesar de esta tendencia bajista en precios y actividad, ciertos factores pueden estar moderando la presión de venta. Cerca del 68 % de la oferta circulante de SOL está actualmente en staking, lo que limita la cantidad de tokens disponibles para transacción inmediata y puede inducir menos volatilidad en situaciones de mercado incierto. Además, desde el lanzamiento de productos como el ETF REX-Osprey SOL+Staking, se han acumulado más de US$636 millones en activos bajo gestión en ETFs vinculados a SOL, y varias empresas han añadido millones de tokens a sus balances globales.
Sin embargo, muchos analistas y traders coinciden en que la recuperación de SOL frente al resto del mercado requeriría una reversión notable en los datos on-chain, especialmente en términos de actividad de usuarios y participación de desarrolladores. Mientras las métricas siguen mostrando señales de menor uso, las probabilidades de un repunte sostenido se perciben como limitadas a corto plazo, y el rol de Solana frente a otras blockchains sigue siendo objeto de debate entre la comunidad cripto.
Los pronósticos de precio varían ampliamente, con objetivos para 2025 entre $200-$400, proyecciones a largo plazo de $1,000-$1,351 para 2030, y estimaciones especulativas hasta $11,698 para 2040. La posible aprobación de un ETF centrado en Solana se considera frecuentemente como un catalizador clave que podría desbloquear capital institucional adicional.
