RAIN subió a un máximo histórico cerca de $0,0100 pero no logró mantener la ruptura al alza, ya que una discrepancia entre cohortes en el comportamiento de los tenedores generó una presión vendedora persistente. El panorama on-chain explica por qué un fuerte movimiento intradía no se tradujo en una subida sostenida.
El análisis on-chain mostró capital fresco entrando al mercado en niveles por debajo del coste promedio de los tenedores establecidos, produciendo un desajuste estructural que limitó el alza. Direcciones grandes que poseen entre 10 millones y 100 millones de tokens RAIN añadieron aproximadamente 162 millones de tokens en una única ventana de 24 horas (≈ $1,55 millones). En diez días, esta cohorte registró una acumulación neta de alrededor de 394 millones de tokens, valorados en aproximadamente $3,79 millones.
Esas compras de ballenas proporcionaron un piso de precio importante, absorbiendo un interés vendedor sustancial. Aun así, el mercado más amplio no suministró una demanda equivalente. El Chaikin Money Flow (CMF) registró entradas decrecientes, señalando una participación más débil de inversores minoristas y de tamaño medio y limitando la capacidad de las ballenas para sostener el precio al alza.
Las claves del mercado de RAIN
Los indicadores técnicos reforzaron la narrativa de una ruptura estancada. Un histograma MACD negativo apuntó a un momentum bajista a corto plazo a pesar del test del ATH. En la práctica, la acumulación agresiva por parte de grandes tenedores ha sido neutralizada por la toma de ganancias y la falta de demanda complementaria, dejando la acción del precio en un rango tras el pico.
Esta dinámica crea una mayor sensibilidad al flujo de órdenes: con un soporte concentrado en el lado comprador por parte de una cohorte limitada, cualquier aumento en la toma de ganancias o una pausa en las compras de las ballenas podría inclinar rápidamente la balanza hacia una corrección. Por el contrario, se requeriría una participación renovada de inversores minoristas o de tamaño medio para convertir el test del ATH en una ruptura duradera.
Operativamente, el mercado ahora muestra poca amplitud: la acumulación concentrada sustenta los precios de portada, pero la caída del CMF y los indicadores de momentum negativos advierten que esos precios siguen siendo frágiles y dependen de la continua convicción de las ballenas.
Los inversores ahora centran su atención en si RAIN puede recuperar y mantener niveles por encima de $0,0100; entradas sostenidas y más amplias serían la señal más clara de que la discrepancia entre tenedores se ha resuelto a favor de precios más altos, mientras que la divergencia continuada mantendría al token limitado y vulnerable a una retracción más profunda.
