Bitpanda se está preparando para su salida a bolsa en la primera mitad de 2026, con un objetivo de valoración entre 4-5 mil millones de euros —aproximadamente 4,3-5,4 mil millones de dólares— un movimiento que marcaría uno de los intentos de OPV más grandes relacionados con criptomonedas en Europa.
Los informes indican que Bitpanda tiene como objetivo una cotización en Frankfurt en el primer semestre de 2026 y ha descartado Londres, citando preocupaciones sobre fragmentación y menor liquidez post-Brexit. La valoración objetivo de 4-5 mil millones de euros se sitúa por encima de su última valoración privada conocida de 4,1 mil millones de dólares en 2021 y colocaría a la empresa entre las mayores salidas a bolsa de fintech europeas si se logra.
El intercambio actualmente sirve a más de 7 millones de usuarios y domina casi el 60% del volumen de trading de criptomonedas en Austria, métricas que la compañía probablemente presentará para justificar su valoración ante inversores públicos.
Se dice que la firma está preparando a grandes bancos globales como suscriptores, incluyendo Goldman Sachs, Citigroup y Deutsche Bank. Respaldantes de alto perfil como Peter Thiel también forman parte de la tabla de capitalización, una mezcla que añadiría alcance de distribución y credibilidad, pero también elevaría las expectativas de gobernanza y divulgación una vez sea pública.
El anuncio es importante porque la cotización desplazaría a Bitpanda del modo de crecimiento privado a un entorno de escrutinio público, con implicaciones para la liquidez, el interés institucional y el posicionamiento competitivo entre plataformas de criptomonedas europeas.
Riesgos, alternativas e implicaciones de mercado
Bitpanda ha presentado una OPV como su opción principal, pero no ha cerrado la puerta a alternativas como más capital privado, asociaciones estratégicas o incluso una venta comercial. El riesgo de ejecución sigue siendo importante: la volatilidad del mercado, la sensibilidad de precios para listados de empresas tecnológicas en crecimiento y la competencia continua en servicios de activos digitales podrían afectar la recepción en el mercado público.
Para traders y gestores de activos, la salida a bolsa sería una prueba de la capacidad de inversión en plataformas de criptomonedas reguladas y enfocadas en usuarios minoristas. Una OPV exitosa probablemente aumentaría los flujos institucionales hacia acciones de criptomonedas europeas y podría sustentar valoraciones en todo el sector
Los inversores estarán observando los hitos de ejecución durante el primer semestre de 2026 — el prospecto, la fijación de precios del sindicato y el sentimiento general para listados de empresas tecnológicas en crecimiento — como verdadera prueba de si la escala minorista de Bitpanda se traduce en una valoración de mercado público.
Los participantes del mercado deben considerar una volatilidad aumentada y una posible reclasificación de empresas similares, mientras monitorean las actualizaciones regulatorias y las divulgaciones del intercambio para obtener señales sobre la mezcla de ingresos y los acuerdos de custodia.
