El fundador de Aave, Stani Kulechov, anunció que la plataforma anticipa que la economía Defi tiene un potencial de hasta 50 mil millones, señalando que hay abundantes activos que aún restan tokenizar. Kulechov agregó que la tokenización de activos reales en cadenas de bloques aún está en sus primeras etapas, con alrededor de $25 mil millones ya tokenizados a nivel mundial.
Desde sus inicios hace casi una década, las finanzas descentralizadas (DeFi) han tenido como objetivo replicar servicios financieros tradicionales, como lo son los préstamos y la obtención de rendimientos, sin intermediarios bancarios, y donde protocolos como Aave permitieron por primera vez que los usuarios puedan hacerlo de manera automática y sin intermediarios.
Aave, específicamente, se consolidó como uno de los principales protagonistas dentro de DeFi, con cifras de Total Value Locked (TVL) que han superado los $40 mil millones en momentos de auge.
Históricamente, el crecimiento de DeFi se midió por el volumen de activos digitales (como ETH, USDT o wETH) bloqueados en aplicaciones descentralizadas. Pero Kulechov ahora propone que el verdadero potencial de DeFi no está únicamente en los criptoactivos nativos, sino en la capacidad de llevar activos del mundo real (como energía solar, agricultura de alto rendimiento, baterías, robótica, vertical farming y otros) a la cadena de bloques mediante la tokenización.
— Stani.eth (@StaniKulechov) February 15, 2026
Expandir DeFi más allá de los criptoactivos tradicionales
Este enfoque requiere un salto de paradigma: pasar de activos escasos y tradicionales, como pueden ser bonos del Tesoro o acciones, hacia activos abundantes que pueden ser replicables, escalables y potencialmente sostenibles a gran escala, como plantean las últimas declaraciones de Stani Kulechov, fundador de Aave, en X:
“La necesidad de inversión no se satura. Se expande. El rango realista es de $15 a $30 billones de dólares en inversión solar hasta 2050. Existe un escenario posible que alcanza entre $30 y $50 billones“.
La visión de tokenizar hasta $50 mil millones en activos abundantes hacia 2050 tiene implicancias profundas para varios grupos, ya que tanto para inversores como para usuarios de plataformas como Aave, van a contar con instrumentos financieros que tengan otro tipo de respaldo, mucho más tangible que otros actuales.
Como en el caso de proyectos de energía solar, estos van a poder tokenizarse y los usuarios e inversores recibir rendimientos por su participación en el proyecto. De esta manera, se deja de especular sobre el precio de los tokens, y se van a conseguir ganancias tangibles y seguras.
Por otro lado, si la tokenización de activos va más allá de proyectos aislados y se integra en mercados globales, bancos, fondos de inversión, aseguradoras y gestores de activos tradicionales podrían aprovechar mercados DeFi para emitir, negociar o financiar activos reales de manera más eficiente que con instrumentos financieros convencionales. Esto tiene el potencial de atraer capital institucional, incentivando flujos que hoy permanecen fuera del ecosistema cripto.
El camino que marca Stani Kulechov, está principalmente pensado para sectores como la energía, especialmente la renovable, en la manufactura avanzada y en las tecnologías emergentes requieren financiamiento para expandirse. La tokenización permitiría acceso directo de inversores globales a estos proyectos, reduciendo barreras de entrada y potencialmente acelerando la ejecución de proyectos que podrían contribuir, por ejemplo, al cumplimiento de metas de energía limpia o infraestructura sostenible, además de hacer menos costoso el ecosistema.
El crecimiento del ecosistema DeFi
El crecimiento del mundo DeFi comenzó aproximadamente en 2020, motivado por un mayor interés en las aplicaciones descentralizadas. Durante este tiempo, hubo un aumento significativo de nuevos proyectos que pretendían proporcionar servicios financieros convencionales en la blockchain. Los usuarios se dirigieron en gran número a plataformas que ofrecían rendimiento agrícola, minería de liquidez y préstamos descentralizados, ansiosos por aprovechar las rentabilidades atractivas.
El valor total bloqueado en los protocolos DeFi se elevó, captando la atención de inversores tanto individuales como institucionales. Este avance sin precedentes destacó la necesidad de alternativas descentralizadas a las finanzas convencionales.

