El exchange cripto más grande del mundo, Binance, comenzó a transformar su Secure Asset Fund for Users (SAFU). Binance estuvo históricamente respaldado por stablecoins, en una reserva denominada en Bitcoin, ejecutando una primera asignación cercana a los US$100 millones en BTC en medio de un contexto de debilidad del mercado.
Binance puso en marcha la primera etapa de su plan para convertir el fondo SAFU, valuado en aproximadamente $1.000 millones, a una estructura respaldada principalmente por Bitcoin. Según datos on-chain, la plataforma transfirió alrededor de 1.315 BTC, equivalentes a unos $100 millones, a la billetera del SAFU el 2 de febrero, marcando el inicio formal de una estrategia que se desplegará a lo largo de los próximos 30 días.
El fondo SAFU fue creado en 2018 como un mecanismo de protección para los usuarios ante eventos extremos, financiado con una porción de las comisiones que recauda Binance. Hasta ahora, su composición se había basado mayoritariamente en stablecoins, como USDC y anteriormente BUSD, con el objetivo de preservar estabilidad y liquidez inmediata. El cambio hacia Bitcoin representa un giro significativo en la filosofía del fondo, priorizando un activo cripto nativo en lugar de instrumentos vinculados al dólar.
Desde Binance señalaron que el objetivo de esta conversión es alinear el fondo de protección con el activo que consideran central para el ecosistema cripto a largo plazo, aun cuando esto implique aceptar una mayor volatilidad en el corto plazo. La compañía aclaró que el SAFU seguirá cumpliendo su función original y que, en caso de que su valor caiga por debajo del umbral establecido debido a movimientos de precio, el fondo será reabastecido nuevamente hasta alcanzar los US$1.000 millones.
Un cambio estratégico en la composición del fondo de protección a usuarios
Un punto relevante es que, de acuerdo con el análisis de la blockchain, esta primera asignación no implicó compras directas en el mercado abierto. En cambio, Binance habría reclasificado Bitcoin ya existente en sus propias reservas internas, trasladándolo a la billetera designada para el SAFU. Esto sugiere que, al menos en esta etapa inicial, el impacto directo sobre la demanda de BTC en el mercado spot fue limitado.
La decisión se produce en un contexto de corrección generalizada del mercado, con Bitcoin llegando a cotizar por debajo de los $80.000 en jornadas recientes. Este escenario llevó a algunos analistas a interpretar el movimiento como una señal de confianza estructural en Bitcoin, incluso en momentos de debilidad de precios, reforzando la narrativa de acumulación a largo plazo por parte de grandes actores del sector.
Sin embargo, el cambio también introduce nuevas dinámicas de riesgo, ya que el valor del fondo quedará directamente expuesto a la volatilidad de BTC. A diferencia de las stablecoins, cuyo valor se mantiene relativamente constante, Bitcoin puede experimentar oscilaciones abruptas, lo que obliga a una gestión activa del fondo para garantizar su efectividad como red de seguridad.
Con aproximadamente $900 millones aún pendientes de conversión, el mercado seguirá de cerca cómo Binance ejecuta las siguientes etapas del plan y si estas implicarán movimientos adicionales de BTC dentro o fuera del mercado. En conjunto, la iniciativa subraya la apuesta de Binance por consolidar a Bitcoin como el pilar central de su arquitectura financiera, incluso en herramientas diseñadas específicamente para mitigar riesgos.

