Según el reciente informe de la firma de inteligencia TRM Labs, el volumen de transacciones ilícitas en cripto experimentó un crecimiento nominal sin precedentes durante el año 2025, alcanzando la cifra de 158.000 millones de dólares. A pesar de este incremento masivo en términos de valor, la proporción de actividad delictiva cayó al 1,2% del volumen total en cadena.
Este fenómeno estadístico, reportado por el analista Hassan Shittu, demuestra que, aunque el crimen digital crece en cifras brutas, el ecosistema legítimo se expande con mayor rapidez, diluyendo así el impacto porcentual de los actores maliciosos. No obstante, el salto desde los 64.500 millones registrados en 2024 representa un aumento del 145%, impulsado principalmente por redes de elusión de sanciones.
La infraestructura de los estados sancionados, especialmente mediante el uso de la stablecoin A7A5 vinculada al rublo, ha dominado el panorama del movimiento de fondos, dejando atrás a los estafadores minoristas tradicionales. Por ello, el informe destaca que la actividad criminal se ha vuelto más institucionalizada y dependiente de redes financieras paralelas para evadir los controles internacionales.
La evolución hacia infraestructuras financieras complejas y el uso de stablecoins para evadir sanciones globales
Dentro de esta dinámica, el uso de la stablecoin A7A5 movilizó más de 72.000 millones de dólares, facilitando operaciones complejas dentro del sistema de evasión ruso, lo que subraya una transformación en el uso de la blockchain. Asimismo, las carteras vinculadas al sistema A7 gestionaron al menos 39.000 millones de dólares, evidenciando una coordinación estatal de alto nivel que utiliza activos digitales para mantener su liquidez financiera.
Por otra parte, el reporte introduce una métrica innovadora que mide la delincuencia respecto al capital desplegable, revelando que los actores ilícitos capturaron solo el 2,7% de la liquidez, una mejora frente al 2,9% del periodo anterior. De este modo, se confirma que, aunque el volumen bruto asuste, los criminales absorben cada vez menos capital nuevo, mientras el mercado se desplaza hacia canales menos regulados para sobrevivir.
¿Cómo influyeron los hackeos masivos y la inteligencia artificial en el fraude financiero de 2025?
En el ámbito de los ciberataques, las pérdidas ascendieron a 2.870 millones de dólares distribuidos en 150 incidentes, siendo el hackeo a Bybit el golpe más devastador, el cual representó más de la mitad de las pérdidas anuales totales. Además, los atacantes han dejado de centrarse en contratos inteligentes para dirigir sus esfuerzos hacia la infraestructura operativa, logrando con solo cinco ataques acaparar el 70% del botín total.
Paralelamente, las estafas mantuvieron su persistencia con 35.000 millones de dólares en pérdidas, donde los esquemas de “pig butchering” y operaciones Ponzi fueron potenciados mediante el uso de inteligencia artificial generativa, acelerando el alcance de los engaños. Por ende, los analistas prevén que la tecnología seguirá siendo un arma de doble filo, mientras las redes criminales optimizan sus métodos de lavado para mover fondos en tiempo récord.
