El Consejo de la Unión Europea adoptó una posición negociadora que respalda los límites propuestos por Banco Central europeo sobre las tenencias de euro digital, incluyendo un techo en el rango de €3.000–€4.000 y una funcionalidad de pago sin conexión.
El Consejo respaldó formalmente un marco que establece límites de tenencia individuales para el euro digital en aproximadamente €3.000–€4.000, un techo destinado a evitar que la nueva moneda digital emitida por el banco central se convierta en un depósito de valor dominante y desencadene grandes salidas de los depósitos de los bancos comerciales. Los límites de tenencia son techos regulatorios sobre cuánto de la moneda digital emitida por el banco central puede poseer una persona en un momento dado.
El Consejo también impulsó un modo sin conexión que preserva la privacidad del usuario durante las transacciones; el modo sin conexión es una funcionalidad que permite pagos sin conexión continua a internet mediante protocolos seguros de dispositivo a dispositivo.
La posición adoptada exige que BCE revise los techos generales cada dos años para garantizar que las reglas sigan alineadas con las condiciones macroeconómicas.
Cronograma, proceso y próximos pasos Euro digital
Los ministros de finanzas de la UE finalizaron detalles procedimentales sobre el establecimiento de los límites de tenencia durante las reuniones del Eurogroup el 19 de sep. de 2025, según la documentación del Consejo. El BCE ha completado sus preparativos técnicos y continúa el desarrollo y las pruebas; sin embargo, el proyecto requiere la alineación entre la posición del Consejo y las prioridades del Parlamento Europeo antes de que cualquiera de las cámaras pueda aprobar la legislación.
El calendario del Consejo prevé la promulgación legislativa en 2026 y deja abierta una posible fecha de emisión en 2029, sujeta a la conclusión exitosa del proceso legislativo. Las implicaciones para los bancos y la infraestructura de pagos son explícitas en las elecciones de diseño del Consejo: los techos están calibrados para limitar la migración de depósitos desde bancos comerciales hacia pasivos del banco central, protegiendo así la liquidez bancaria y la capacidad de otorgar préstamos.
