La reciente caída del precio de Dogecoin a 12 centavos, reportada este 21 de enero de 2026 por Shaurya Malwa, ha provocado una sacudida significativa en el sector. Este retroceso ocurrió tras la pérdida de un soporte técnico vital, desatando una ola de liquidaciones forzosas que afectó a los operadores, dejando al activo vulnerable ante nuevas presiones vendedoras externas que persisten hoy.
Este movimiento bajista, el cual estuvo acompañado por un volumen de negociación significativamente elevado, confirma un cambio negativo en la estructura de corto plazo. Al perforar la base de los 0.126 dólares, el activo digital aceleró su descenso hacia niveles inferiores, dejando atrapados a múltiples inversores minoristas que esperaban un rebote técnico que finalmente no logró materializarse durante la jornada.
Asimismo, el antiguo soporte ubicado entre los 0.126 y 0.127 dólares se ha transformado ahora en una resistencia técnica difícil de superar próximamente. La presión de venta se intensificó rápidamente, puesto que el mercado de derivados reaccionó con agresividad ante la falta de fortaleza relativa mostrada por la popular moneda, cuya tendencia parece haberse deteriorado de forma preocupante para los inversores.
La fragilidad de los activos especulativos ante la volatilidad global
Por otra parte, este declive de Dogecoin se inserta en un contexto de debilidad generalizada dentro de las criptomonedas, donde los activos de alto riesgo sufren mayor impacto. Debido a que no hubo un catalizador específico, los expertos sugieren que el movimiento responde a una limpieza necesaria de las posiciones apalancadas tras el estancamiento previo observado durante las últimas semanas de negociación.
No obstante, la pérdida de confianza en el nivel de consolidación previo ha dejado al activo vulnerable a nuevas correcciones durante esta jornada. El hecho de que el precio se mantenga por debajo de su piso anterior indica que los vendedores defienden activamente cualquier intento de recuperación, limitando drásticamente las posibilidades de observar un cambio de tendencia alcista en el futuro más inmediato.
¿Podrá el nivel de 0.124 dólares actuar como soporte definitivo?
Por ende, los operadores observan actualmente el punto de los 0.124 dólares como una línea en la arena fundamental para evitar mayores pérdidas. Si este umbral fracasa en contener la caída, existe un riesgo real de que la cotización se deslice hacia la zona crítica de 0.123 a 0.122 dólares, intensificando el sentimiento bajista que domina actualmente todo el mercado.
También es importante considerar que, para aliviar la presión negativa, el activo debe reclamar la zona de ruptura inicial de forma convincente. De este modo, solo un retorno por encima de los 0.127 dólares permitiría estabilizar el panorama técnico, mientras el mercado espera señales de estabilización en el sentimiento de riesgo global para las próximas jornadas de alta volatilidad financiera.
