A pesar de que las principales criptomonedas han caído a mínimos de varios años, provocando liquidaciones forzosas en todo el sector, el valor total bloqueado (TVL) en las plataformas descentralizadas ha mostrado una fortaleza inusual. Según Oliver Knight, el mercado de DeFi solo retrocedió un 12% recientemente, pasando de 120.000 a 105.000 millones de dólares.
Este descenso moderado se atribuye principalmente a la depreciación de los precios de los activos subyacentes, en lugar de a una salida masiva de capital por parte de los usuarios. De hecho, la cantidad de Ether depositada en protocolos ha seguido aumentando de manera constante, sumando 1,6 millones de ETH adicionales únicamente durante la última semana de operaciones.
Dicha acumulación eleva el total de Ether desplegado a 25,3 millones, lo que refleja una confianza persistente de los inversores que buscan generar rendimientos en un entorno bajista. De este modo, el comportamiento de los “yield farmers” sugiere que el mercado de DeFi está siendo utilizado como un refugio estratégico para maximizar la tenencia de activos durante la crisis.
¿Por qué el riesgo de liquidación en cadena se mantiene actualmente bajo?
Por otra parte, la salud financiera del ecosistema actual es significativamente superior a la observada en ciclos anteriores, donde la fragilidad estructural provocaba colapsos sistémicos rápidos. Actualmente, solo existen 53 millones de dólares en posiciones en riesgo de liquidación inminente, lo cual representa una cifra minúscula comparada con los 340 millones registrados en periodos de estrés previos.
Esta mejora en los niveles de colateralización indica que los usuarios están gestionando sus riesgos de manera mucho más profesional y conservadora que en el pasado. Por lo cual, a menos que el precio de ETH caiga por debajo de niveles críticos en protocolos como Compound, el sistema parece estar blindado contra el efecto dominó.
Asimismo, la madurez del sector se evidencia al comparar la situación actual con el colapso de Terra en 2022, donde la falta de respaldo real destruyó miles de millones en valor. En cambio, el panorama de 2026 muestra rendimientos estables y una entrada de capital silenciosa que subraya la consolidación institucional de estas tecnologías financieras.
La estabilidad actual del mercado de DeFi podría sentar las bases para una recuperación más acelerada una vez que la volatilidad de los activos principales comience a remitir. Por ende, los inversores deben observar este indicador como una señal de madurez, esperando que la infraestructura soporte las presiones externas sin los fallos catastróficos que definieron los inicios de la industria.

