Cardano (ADA) ha sufrido un revés técnico crítico este 26 de febrero tras fallar en su intento de ruptura alcista. Según los datos on-chain reportados por Santiment, a pesar de una entrada de capital visible de 340 millones de dólares, una presión de venta oculta por parte de mega-ballenas neutralizó el impulso, invalidando la recuperación hacia los 0,41 dólares.
El activo digital intentó superar la resistencia de 0,31 dólares apoyado en un patrón de hombro-cabeza-hombro invertido, una estructura que técnicamente proyectaba un rally del 38%. Sin embargo, la formación de una mecha superior extensa en el gráfico diario confirmó que la oferta superó a la demanda, generando una falsa ruptura que ha dejado atrapados a miles de operadores minoristas en posiciones largas.
El desequilibrio institucional anula la señal de compra técnica
El análisis profundo de los flujos de capital revela una divergencia alarmante entre las distintas cohortes de inversores. Mientras que las ballenas medianas (100M-1MM ADA) acumularon agresivamente, las direcciones con más de 1.000 millones de ADA liquidaron posiciones masivamente, creando un desequilibrio de ventas neto de aproximadamente 980 millones de dólares. Este comportamiento sugiere una distribución estratégica del “dinero inteligente” aprovechando la liquidez entrante.
Al contrastar este movimiento con el ciclo anterior, surge un patrón preocupante de repetibilidad fractal. Durante el primer trimestre de 2025, Cardano exhibió una estructura de precios casi idéntica: un repunte de alivio fallido seguido de una divergencia bajista en el RSI, lo que precedió a una corrección del 22% en las semanas subsiguientes.
La correlación actual con ese periodo sugiere que las ballenas están ejecutando un ciclo de “ventas en fortaleza”, utilizando los picos de optimismo de las criptomonedas para reducir exposición antes de una nueva fase de acumulación más baja.
A este escenario histórico se suma una señal técnica de alto riesgo: la divergencia bajista oculta en el RSI. Aunque el precio formaba máximos más bajos entre enero y febrero, el indicador de fuerza relativa marcaba nuevos máximos. Esta desconexión señala una debilidad estructural latente, indicando que el repunte reciente carecía de volumen orgánico real y estaba sostenido meramente por especulación de derivados.
¿Podrá el soporte de 0,25 evitar una caída a 0,22 dólares?
El riesgo de una corrección severa se magnifica al observar el mercado de futuros. Datos de liquidación de Coinglass muestran que existen 11,40 millones de dólares en posiciones largas expuestas por debajo del precio actual, frente a apenas 5,67 millones en cortos. Este exceso de apalancamiento alcista actúa como combustible para un posible “long squeeze”, donde las ventas forzadas aceleran la caída.
La integridad de la tendencia depende ahora de la capacidad de los alcistas para defender la zona de los 0,27 dólares. Si Cardano pierde este nivel, la probabilidad de una liquidación en cascada aumenta exponencialmente, empujando el precio hacia el soporte crítico de 0,25 dólares. Una ruptura de este piso invalidaría completamente la tesis alcista, abriendo la puerta a una caída hacia los 0,22 dólares.
Para las próximas sesiones, los inversores deben vigilar estrictamente el cierre de velas diarias. La recuperación del nivel de 0,30 dólares es el único escenario que invalidaría la trampa actual; sin embargo, dado el volumen de venta institucional oculto y la correlación histórica negativa, el escenario más probable apunta a una continuación bajista o lateralización hasta que se absorba el exceso de oferta flotante.

