La confianza institucional de BlackRock ha quedado demostrada tras una agresiva estrategia de compra ejecutada durante los últimos tres días. La gestora de activos más grande del mundo acumuló un total de 9.619 Bitcoin y 46.851 Ether recientemente. Según los datos proporcionados por LookOnChain, esta operación conjunta representa una inversión aproximada de 1.027 millones de dólares en activos digitales.
Asimismo, los registros en cadena indican que la mayor inyección de liquidez ocurrió el pasado 6 de enero. Durante esa jornada, la firma adquirió cerca de 3.948 unidades de BTC valoradas en 371,89 millones de dólares. Por otra parte, la empresa también sumó a sus fondos 31.737 ETH por un valor de 100,23 millones de dólares adicionales. Esta actividad masiva ocurre a pesar de la criptomoneda líder haber experimentado una leve caída del 2,18% recientemente.
Por ende, este movimiento sugiere que los grandes capitales aprovechan la volatilidad para fortalecer sus posiciones antes de futuros repuntes. La confianza institucional de BlackRock actúa como un soporte psicológico fundamental para los inversores minoristas hoy. Mientras el mercado muestra signos de duda, las «manos fuertes» están absorbiendo la oferta disponible en los intercambios de forma silenciosa. Los analistas consideran que estas compras masivas preceden a movimientos al alza significativos.
¿Representa esta acumulación masiva el preludio de un nuevo máximo histórico?
Además, el interés por Ethereum parece estar estrechamente vinculado a las actualizaciones tecnológicas que atraviesa su red principal actualmente. También se observa que las compras de Ethereum se aceleraron mientras el precio se mantenía sobre los 3.200 dólares. De este modo, BlackRock refuerza su liderazgo frente a otros gigantes corporativos como MicroStrategy en el sector cripto. La estrategia de promediar costos permite a la firma mitigar los riesgos de la volatilidad diaria del mercado.
No obstante, el flujo de capital hacia Coinbase Prime durante las festividades generó ciertos temores de venta iniciales. También es importante destacar que la competencia entre grandes fondos por el dominio del suministro es cada vez más intensa. Esta dinámica de acumulación reduce la liquidez circulante en las plataformas de negociación pública de forma constante. Los inversores deben vigilar los niveles de resistencia de Bitcoin cerca de los 90.000 dólares en los próximos días.
¿Cómo afectará esta reducción del suministro disponible al precio minorista?
Por lo cual, la disminución de tokens en los intercambios podría generar un choque de oferta muy pronto. La confianza institucional de BlackRock incentiva a otros gestores de fondos a seguir patrones de inversión similares este año. El hecho de que las compras se realicen de forma consecutiva subraya una urgencia por acumular antes de una ruptura alcista definitiva. Este comportamiento institucional es visto como un indicador altamente alcista para el cierre del primer trimestre.
Finalmente, el mercado de activos digitales inicia el 2026 con una señal de fortaleza innegable por parte de los institucionales. Sin embargo, la sostenibilidad de este impulso dependerá de que el flujo de entrada en los ETF se mantenga constante. Los analistas sugieren que el sector está entrando en una fase de madurez donde el capital corporativo domina la acción del precio. El panorama para Bitcoin y Ethereum parece más sólido que nunca gracias al respaldo de estas entidades financieras.
