Bitget Wallet comenzó a reestructura para ser una aplicación de uso diario, con custodia y trading orientada al consumidor. De esta manera, la empresa integró pagos, staking y acceso DeFi a su operativa. El cambio se impulsó luego de analizar el 2025 y sus estadísticas.
El cambio de producto que impulsa Bitget Wallet se destaca por su nueva interfaz, en donde se agregaron funciones de pago y de convertibilidad entre monedas. Además, se le añadió una tarjeta que utiliza pagos en monedas cripto, posibilidad de pagar con QR, así como transferencias bancarias e integraciones con socios de fiat-rail para simplificar compras y pagos de facturas.
La wallet también incorpora un navegador inteligente de DApp, productos de staking y “earn” y datos de mercado en tiempo real para que los usuarios puedan gestionar gastos y rendimiento dentro de la misma aplicación.
También es un gran movimiento a nivel empresarial, ya que incluye servicios PayFi que permiten a pequeños comercios aceptar cripto y pagar a proveedores internacionales, acortando los tiempos de liquidación y reduciendo los costes de transacción.
Operativamente, eso convierte saldos on‑chain previamente pasivos en flujo transaccional, incrementando la velocidad de los fondos y creando nuevos puntos de liquidez para traders y gestores de tesorería.
Tiempos de adoptación para Bitget Wallet y seguridad operativa
Uno de los puntos clave para Bitget es el tiempo de adopción que va a tener la wallet. La empresa informó que el volumen de gasto con tarjeta creció más de 28 veces a nivel interanual en 2025, mientras que la base de usuarios superó los 90 millones a nivel mundial.
Las cifras on‑chain para 2025 incluyeron Swap mensual por encima de $900 millones y trading on‑chain anual que alcanza los $2,4 mil millones dentro de la paltaforma.
En cuanto a materia de seguridad, Bitget posee licencias en Canadá, Australia y EE. UU., lo que genera un alto nivel de confianza para el usuario. Además, contiene soporte de clave de hardware, inicios de sesión biométricos y comunicaciones encriptadas como elementos fundamentales para la confianza en los pagos diarios.
Traders y gestores deberían observar si el salto en el volumen transaccional y el gasto con tarjeta se mantiene en 2026, porque los flujos de pago persistentes cambian los patrones de liquidez y las necesidades de cobertura. Si la velocidad on‑chain permanece alta, el funding, el basis y la volatilidad implícita a corto plazo podrían moverse a medida que el uso minorista pasa de buy‑and‑hold a gasto cotidiano; los gestores de riesgo necesitarán tener en cuenta una mayor rotación de transacciones y la exposición operativa a contrapartes al dimensionar posiciones.
