El banco BBVA anunció su alianza junto al consorcio Qivalis para desarrollar una stablecoin vinculada al euro, con el objetivo de construir una alternativa regulada a los tokens digitales denominados en dólares. Los bancos presentaron una solicitud de licencia de Electronic Money Institution (EMI) ante De Nederlandsche Bank a finales de 2025 y apuntan a un lanzamiento en la segunda mitad de 2026.
Qivalis es un consorcio que reúne a bancos como BNP Paribas, ING Group, UniCredit y BBVA con el objetivo de fomentar la soberanía financiera de Europa, a través de crear herramientas e instrumentos que favorezcan y fortalezcan al Euro, posicionado explícitamente para competir con las stablecoins establecidas en dólares.
La solicitud de licencia EMI se presentó ante el regulador neerlandés en diciembre de 2025, proyectando el lanzamiento para la segunda mitad de 2026. Los bancos indicaron que el proceso de licencias tomaría aproximadamente de seis a nueve meses y en caso de que se logre, el calendario pondrá a prueba si un token en euros respaldado por bancos y regulado puede ganar tracción frente a los efectos de red consolidados de las denominadas en dólares.
Diseño, aplicación y desafíos dentro del mercado
Según el consorcio, la stablecoin estará totalmente respaldada por reservas en euros y se construirá para soportar pagos y liquidaciones transfronterizos casi instantáneos, de bajo coste y 24/7. Las prioridades de diseño citadas incluyen pagos programables para flujos de trabajo automatizados, liquidación más rápida de valores tokenizados y una rampa de entrada para aplicaciones Web3 europeas.
Los tokens vinculados al dólar como USDT y USDC actualmente se benefician de una profunda liquidez e integración amplia en plataformas, también beneficiados por la poca competencia que tienen actualmente. La capacidad de Qivalis para atraer usuarios dependerá de la transparencia de las reservas, la integración técnica interoperable a través de los sistemas de la UE y de servicios de valor añadido por parte de los bancos, como custodia, billeteras y corredores de liquidación.
El consorcio enmarca a MiCA y el régimen EMI como centrales para su credibilidad. Según el enfoque regulatorio descrito por los bancos, el token estará totalmente respaldado por reservas líquidas en euros y gobernado por salvaguardas contra el blanqueo de capitales y la estabilidad financiera.
Las implicaciones para los mercados son prácticas. Si Qivalis obtiene su licencia y se lanza según lo previsto en la segunda mitad de 2026, los bancos y las empresas podrían disponer de un instrumento de liquidación en euros regulado que acorte los tiempos de liquidación e integre con los flujos de trabajo de activos tokenizados. Por el contrario, la falta de adopción técnica amplia o de informes transparentes sobre las reservas limitaría la adopción y dejaría a los dólares incumbentes dominando.

