El 7 de enero Barclays anunció una inversión estratégica en Ubyx, una firma estadounidense que desarrolla sistemas de liquidación y compensación para stablecoins reguladas y depósitos tokenizados. El acuerdo — términos no divulgados — marcó la primera participación directa de Barclays en el espacio de liquidación de stablecoins y señaló un impulso deliberado por parte de un gran banco hacia la infraestructura de dinero digital regulado.
Barclays tomó una participación en Ubyx en lugar de comprar tokens, reflejando una preferencia institucional por la exposición a las vías y capacidades de compensación por encima de la tenencia directa de tokens. Ubyx fue fundada en 2025 por Tony McLaughlin, un exejecutivo de Citi, y ya había completado una ronda seed de $10 millones en junio de 2025 con la participación de Galaxy Ventures, Coinbase Ventures y Founders Fund, entre otros.
Ubyx está construyendo un sistema de compensación que pretende permitir que el dinero digital regulado sea aceptado y canjeado al valor nominal entre emisores, bancos y fintechs. Tony McLaughlin enmarcó el objetivo sucintamente: “Nuestra misión es construir una red común globalizada de aceptación para dinero digital regulado, incluidos depósitos tokenizados y stablecoins reguladas.” Ese enfoque operativo — liquidación, interoperabilidad y redención — es la razón que Barclays citó para la inversión.
El movimiento importa porque combina la capacidad de custodia y cumplimiento de un banco global con una start‑up centrada en la interoperabilidad y la redención al valor nominal, una combinación orientada a suavizar los on‑ y off‑ramps para usuarios corporativos e institucionales.
Postura regulatoria e implicaciones para el mercado
Ambas firmas situaron la asociación dentro de los límites regulatorios existentes. Barclays enfatizó la interoperabilidad como la capa técnica necesaria para que las instituciones reguladas interactúen con el dinero tokenizado, y el banco describió la inversión como parte de una vía de desarrollo responsable dentro del perímetro regulatorio.
El anuncio hizo referencia a trabajos regulatorios en curso en múltiples jurisdicciones, incluidos los incipientes marcos de stablecoins del Reino Unido y el GENIUS Act de EE. UU., subrayando que el proyecto se plantea operar junto a reglas en evolución. Observadores de la industria señalaron que los grandes bancos suelen preferir respaldar infraestructura que preserve los controles de cumplimiento en lugar de poseer tokens privados o públicos directamente.
Los inversores y operadores del mercado deberían vigilar el progreso regulatorio y la participación bancaria como la prueba práctica de la adopción institucional. Si el enfoque de Barclays — respaldar vías de compensación que preserven la redención y el cumplimiento — gana tracción, podría cambiar la dinámica de liquidez y liquidación para el dinero tokenizado, estrechando el vínculo entre la infraestructura bancaria tradicional y las vías blockchain y afectando cómo las instituciones cubren, custodian y enrutan flujos entre fiat y activos tokenizados.
