Los grandes tenedores de activos digitales han transferido aproximadamente 2.400 millones de dólares en Bitcoin y Ether hacia Binance durante la última semana. Este movimiento masivo de las «ballenas» ocurre en un momento donde la demanda de compra de criptomonedas permanece inusualmente moderada a principios de 2026. Amin Ayan, analista y periodista especializado, advierte que estos patrones suelen preceder a periodos de fuerte presión de venta en los mercados globales.
De acuerdo con los datos on-chain de CryptoOnchain, la suma depositada se dividió de forma equilibrada entre los dos activos más grandes del sector. Específicamente, se registraron 1.330 millones en Bitcoin y 1.070 millones en Ether, marcando el flujo neto más alto del mes. Sin embargo, los analistas destacan un desequilibrio preocupante, ya que los flujos de monedas estables se mantuvieron planos en apenas 42 millones de dólares.
Esta ausencia de nuevas entradas de capital en stablecoins sugiere que el mercado carece de liquidez suficiente para absorber ventas masivas. Además, el tamaño promedio de los depósitos en Bitcoin ha crecido drásticamente, pasando de 10 a más de 22 unidades por transacción. Mientras tanto, las salidas de capital hacia el almacenamiento en frío han disminuido, señalando que los inversores prefieren mantener sus fondos listos para operar.
¿Representa este movimiento de capital una señal inminente de una corrección profunda?
La combinación de depósitos en aumento y una demanda de compra de criptomonedas estancada genera dudas sobre la sostenibilidad del rally actual de enero. Linh Tran, analista de mercado, sostiene que Bitcoin se encuentra en una fase correctiva estructural tras alcanzar su pico de 126.000 dólares. Este ajuste refleja una transición donde los flujos institucionales y las condiciones macroeconómicas dominan sobre la pura especulación minorista de ciclos anteriores.
Por otro lado, Bill Barhydt, CEO de Abra, mantiene una visión optimista de cara al resto del año 2026. El directivo considera que las políticas monetarias más flexibles inyectarán nueva liquidez global en los mercados de riesgo próximamente. Según Barhydt, la Reserva Federal está preparando el terreno para un soporte renovado del balance que beneficiará a los activos digitales. No obstante, el éxito de esta tesis dependerá de que la confianza de los inversores regrese con fuerza renovada pronto.
Finalmente, el mercado se enfrenta a un entorno de «QE light» donde el apoyo institucional será el motor principal de crecimiento. La reducción de la acumulación a largo plazo sugiere que muchos grandes tenedores están reposicionando sus carteras estratégicamente para este año. De este modo, la evolución de los flujos de stablecoins será el indicador crítico para confirmar si el mercado puede retomar su senda alcista. Por ende, los operadores deben vigilar de cerca la actividad en los intercambios para anticipar cambios bruscos.
